Alerta Tricolor

Hoy, la selección mexicana que dirige Miguel Herrera tiene la obligación de ganar la Copa Oro de una manera convincente ante Jamaica, luego de las polémicas arbitrales que ha protagonizado; de lo contrario, todo el proceso del Piojo puede recibir un golpe para su futuro inmediato

Oribe Peralta trata de levantar a Yasser Corona en el duelo de cuartos de final de la Copa Oro 2015
Oribe Peralta trata de levantar a Yasser Corona en el duelo de cuartos de final de la Copa Oro 2015 (Mexsport)

Enviada, Filadelfia

Se percibe el ambiente de hostilidad entre los jugadores de la selección mexicana y su exterior. Pareciera que quieren vivir en una burbuja, alejados de los medios de comunicación, e ignorando las críticas a su alrededor.

El cuadro nacional y el proceso de Miguel Herrera viven momentos de tensión, originados en primera instancia antes de que arrancara la Copa América, justo cuando el Piojo lanzó un tuit a favor de un partido político y empañó su proceso. Se distanció un poco de la prensa, ya no bromea, se le nota molesto a veces, algo raro en él, siempre tan accesible.

El mal resultado en la Copa América provocó que el grupo de la Copa Oro llegara con más presión. Además, el pobre funcionamiento en la cancha durante la primera fase no ayudó al ambiente y han sido más las críticas que los comentarios positivos.

En la segunda ronda, la selección se puso en el ojo de huracán por los errores arbitrales a su favor. Primero en cuartos ante Costa Rica, con un penal dudoso en el último minuto del tiempo extra que le dio el boleto a las semifinales, instancia en la que con otro penal que no era, ahora ante Panamá, se desató una polémica sin precedentes en la competición.

Por esa razón, hoy el conjunto azteca tiene la obligación de ganar jugando bien; en sus botines está la posibilidad de dejar atrás los malos momentos, al menos por unos días, de ganar la Copa Oro ante Jamaica, y de darse un poco de aire, no obstante, enfrente tendrán a un conjunto de mucho orden, con un entrenador que llegó a darle un plus a sus cualidades físicas e individuales, que llegan con la motivación a tope.

Hoy, el proceso de Miguel Herrera en la selección puede fortalecerse o debilitarse de acuerdo con el resultado. Por esa razón vale la pena recordar cómo terminaron las últimas etapas en el Tricolor. Eso sí, todos desgastados con el entorno.

SACUDIDA A LA VOLPE

En 2005, hace 10 años, Ricardo Antonio La Volpe era el entrenador del Tri y tuvo una Copa Confederaciones agridulce, por un lado, los buenos resultados le dieron reconocimiento a su equipo, pero por el otro Salvador Carmona y Aarón Galindo dieron positivo con narandostrerona por lo que fueron separados en plena competencia.

Sin embargo, el fin de la era del Bigotón llegó en la Copa del Mundo de Alemania 2006, donde su equipo no llegó al nivel de la Confederaciones, además, era evidente el desgaste del entrenador con todo el entorno.

EL PREOLÍMPICO DE CARSON

Hugo Sánchez sucedió a La Volpe en el timón. En 2007 logró mantenerse a l ote gracias a una buena Copa América, pese a fracasar en la Copa Oro semanas antes.

Sin embargo, el Waterloo de Hugo llegó en le Preolímpico para los Juegos Olímpicos de Pekín. El 16 de marzo de 2008, el timonel no encontró el último resultado ante Haití, el que podría haber salvado su proceso. No le sirvió su popularidad ni historia, las críticas orillaron a los altos mandos a darle las gracias a Hugo.

EL TEMA ERIKSSON

Después de Hugo Sánchez, SvenGöran Eriksson se quedó al mando del Tricolor. No duró mucho tampoco, apenas dirigió 13 partidos (seis en fase de grupos, tres del Hexagonal Final en la eliminatoria, y cuatro amistosos), de los que consiguió, seis victorias, seis derrotas y un empate. En la fase de grupos sumó tres victorias, un empate y dos derrotas. En el Hexagonal perdió dos duelos y ganó uno. Consiguió dos victorias y dos derrotas. México clasiicó al Hexagonal Final en segundo lugar del sector con 10 puntos, pero eso no le bastó a Eriksson y los altos mandos le dieron las gracias.

EL ADIÓS DEL VASCO

Javier Aguirre cerró su segundo ciclo al frente de la selección nacional en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. En las eliminatorias, el Vasco cumplió consiguiendo el boleto de nueva cuenta, como en 2002; sin embargo, en la Copa del Mundo fue criticado por aferrarse a jugadores como Guillermo Franco o Adolfo Bautista en detrimento de jóvenes iguras como Andrés Guardado y Javier Hernández.

Después de caer 3-1 frente a Argentina, en octavos de final, puso fin a su segunda etapa. 

EL MARTIRIO DEL CHEPO

Si previo al Mundial de 2002 y 2010, la selección mexicana ya había tenido sustos en las eliminatorias de Concacaf, para el de 2014 las cosas llegaron a su punto límite.

A José Manuel de la Torre le tocó vivir las dos caras de la moneda; en su primeros dos años todo fue felicidad con una Copa Oro conquistada y la medalla de oro que ganó Luis Fernando Tena en los Olímpicos de 2012; sin embargo, para 2013 la situación cambió radicalmente en el Hexagonal Final, donde México hizo el ridículo, dejando puntos en casa y siendo incapaz de sacar buenos resultados afuera.

Después de perder contra Honduras en el Azteca, el Chepo fue despedido. Tena dirigió a los tres días frente a Estados Unidos y corrió con la misma suerte.

TAMPOCO VUCE PUDO

Con la clasiicación en peligro, los directivos escogieron a Víctor Manuel Vucetich para dirigir los últimos dos partidos del Hexagonal, con la obligación de ganar para al menos asegurar el repechaje.

La realidad fue muy dura para el Rey Midas. En el juego contra Panamá, en el Azteca, Raúl Jiménez con una chilena de último minuto salvó a México de la catástrofe; días después, el conjunto mexicano fue incapaz de ganar en Costa Rica y de no ser por dos goles en la compensación de Estados Unidos sobre Panamá, el Tricolor se hubiera quedado sin Mundial. Después de esto Vuce fue despedido.

Así concluyeron los últimos ciclos de los que dirigieron a la selección. Ojalá, por el bienestar del Tricolor, que este día, en la Final de la Copa Oro no se abra un capítulo más. Un triunfo le daría cierta estabilidad a todo el proceso de Miguel Herrera.