Corona, el héroe de un Tri con corazón pero impreciso

Un solitario gol de Javier Hernández y una gran actuación de Jesús Corona, fue suficiente para que el Tri derrotara 1-0 a Ecuador, en lo que fue su presentación en este 2015 


Enviado, Los Ángeles

Lo único que quedó claro en un espectacular Coliseo, atiborrado por poco más de 88 mil 409 aficionados, es que si algo no le falta a la selección nacional es portero.

De no haber sido por la actuación de José de Jesús Corona, el equipo dirigido por Miguel Herrera se hubiera llevado varios goles en contra, sobre todo en el primer tiempo, cuando el representativo de Ecuador dominó y cercó a los mexicanos.

Cuando menos cuatro goles en acciones muy claras evitó el portero del Cruz Azul, como queriendo demostrarle a todos que está listo para ser el titular en este nuevo ciclo y que su suplencia en el Mundial de Brasil, la que tanto le costó asimilar, fue injusta.

La más destacada, por supuesto, la detención de un penalti al minuto 72, lo que hizo que el estadio a pleno lo vitoreara extasiado.

Había avisado ya a media semana el propio entrenador que sus dos porteros -refiriéndose también a Guillermo Ochoa-, le habían demostrado estar en gran forma, con atrapadas y lances sorprendentes en las prácticas. Pues Corona no lo hizo quedar mal ganándose el reconocimiento de la tribuna con gritos de "portero", "portero".

Pero el protagonismo del portero del Tri sólo ilustra el bajo nivel de sus demás compañeros, sobre todo a la hora de defenderse. Los dirigidos por Gustavo Quinteros demostraron estar mucho más integrados a un sistema de juego, con mejor control de balón y mucha mayor fortaleza física.

No ganaron por su incapacidad para meter la pelota, empezando por Miler Bolaños que no pudo concretar la pena máxima marcada tras una gran acción ofensiva de sus compañeros.

Más allá de los apuros defensivos mexicanos, que carecieron de un líder que desde la zaga transmitiera calma, prestancia y seguridad, el representativo nacional mostró por rachas algunos destellos de velocidad y precisión al frente.

El gol de "Chicharito" Hernández, al minuto 14, fue producto de una mezcla de pundonor y calidad, rasgos que también tuvieron la mayoría de sus compañeros... Recuperó por el sector izquierdo de la cancha la pelota a base de tesón y esfuerzo y recorrió hacia el centro de la cancha para ejecutar un disparo desde fuera del área que pegó en el poste izquierdo de la meta defendida por Alexander Domínguez y se introdujo hasta tocar las redes.

Tuvo el propio delantero del Real Madrid en el mismo primer tiempo la posibilidad de hacer el segundo, pero el portero supo achicarle... Y en el segundo tiempo en una acción muy parecida, Domínguez también le ganó la carrera.

A los 80 minutos en otra acción forzada por Chicharito, Raúl Jiménez, que había ingresado de cambio por Giovani, estuvo a nada de anotar tras un cabezazo que provocó que el portero se estrellara de espaldas contra el poste, pero sin soltar el balón.

Ambos rivales generaron un partido emotivo, dinámico, que tuvo a la tribuna encendida de principio a fin. Hay juegos que se ganan siendo superados en la cancha, colgados de la luz que irradia un héroe. Hoy fue uno de esos.