México y su penar por la eliminatoria

En el 2013, la selección mexicana vivió una pesadilla en el Hexagonal de la Concacaf, en el que casi pierde el boleto al Mundial de Brasil 2014

México ya viaja a Nueva Zelanda
Selección mexicana de futbol (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Pocos imaginaban la tortura que significaría el andar de México en el Hexagonal. Después de lograr una cómoda clasificación a la fase final con 6 triunfos conseguidos en 6 partidos disputados durante la primera etapa de la Eliminatoria Mundialista, la selección nacional comandada por José Manuel de la Torre, se preparaba para encarar el último tramo de lo que parecía conquistable.

Eran momentos de aplausos para el timonel, de que no importaba si era carismático o no, más bien, impactaba el paso perfecto que llevaba con el Tri. El 6 de febrero México se presentaba en calidad de favorito ante Jamaica, equipo que se clasificó en segundo lugar del sector A de la primera fase de la eliminatoria.

Los llamados Reague Boys nunca habían logrado arrancarle puntos al cuadro mexicano en el Estadio Azteca, por lo que una victoria era la apuesta que arrollaba, pero no sucedió de esta forma, el resultado fue un empate a cero. El primer escándalo del año, aunque más bien, muchos lo veían como un accidente.

El siguiente encuentro se disputó en Honduras, México ganaba 2-0 con anotaciones de Javier Hernández. Para la segunda mitad, Honduras emparejó el marcador (goles de Carlo Costly y Jerry Bengston), y los catrachos reían con el gran resultado que conseguían en casa.

Los tintes de dramatismo comenzaban a pintar al Tri. El Chepo de la Torre perdía los estribos en cada conferencia de prensa ante las críticas por el par de puntos conseguidos en los dos primeros encuentros.

El siguiente rival sería Estados Unidos, equipo que llegó al Azteca con tres puntos, producto de un triunfo y una derrota. El conjunto dirigido por Klinsman se plantó bien en la cancha y le cerró los espacios a México, y así logró, por segunda vez en su historia, un empate en territorio mexicano en partidos de eliminatoria. La tensión comenzaba a crecer.

El 7 de junio se consiguió una bocanada de oxígeno, cuando se consiguieron los tres puntos en Kingston ante Jamaica, tras un certero cabezazo de Aldo de Nigris, quien al término del partido saldría lesionado.

La siguiente visita fue ante Panamá, donde México se mostró inoperante al frente con lo que regresó a lo que fue la constante de su eliminatoria, el empate, cero por cero sería una vez más el marcador.

El 11 de junio del 2013 la selección regresó a su casa con muchas deudas ante la afición y el cero por cero volvió a aparecer, esta vez fue ante Costa Rica. El cuadro mexicano sumó así 7 unidades, situación que hasta cierto punto parecía manejable, ya que ocuparon, hasta ese momento, la tercera plaza dentro del atropellado Hexagonal.

Lo que vino después fue la debacle total. El 6 de septiembre el cuadro hondureño logró la hazaña al conseguir por primera vez en su historia una victoria en territorio Azteca. Oribe Peralta adelantó a México y todo se encontraba normal; luego, una mala salida del arquero Corona y un regalo del joven central mexicano Diego Reyes, dieron a los delanteros catrachos Jerry Bengstone y Carlo Costly la etiqueta de ídolos para el balompié hondureño.

México quedó sumido en un verdadera crisis, llegó el cese del Chepo y el campeón olímpico Luis Fernando Tena tomaba, o más bien, lo hacían tomar, las riendas del maltrecho tricolor, nada más y nada menos que en el duelo frente a Estados Unidos, en Columbus Ohio, territorio en el que, específicamente, no se había logrado una victoria. Eddie Jhonson y Landon Donovan viejos conocidos del Tri sellaron la efímera dirección de Tena en el banquillo de la selección nacional.

El pase al Mundial ahora estaba en manos del llamado Rey Midas del futbol Mexicano, Víctor Manuel Vucetich, a quien presentaron el 12 de septiembre para encarar los últimos dos juegos eliminatorios, una verdadera prueba de fuego, porque la clasificación ya no dependía al cien por ciento del cuadro tricolor.

Vuce pidió apoyo a los clubes y solicitó a los jugadores tres días por semana para trabajar a marchas forzadas. El 11 de octubre México recibió a Panamá en el Azteca, cancha en la que no conocía la victoria hasta ese momento, algo sin precedentes en la historia del futbol Mexicano,.

El arquero Guillermo Ochoa reapareció en el arco del Tri, además de una base de jugadores que militan en el balompié europeo.

Los mexicanos controlaron las acciones en el primer tiempo y México se fue adelante en el marcador con un certero remate de Peralta a la altura del punto de penal, luego Ochoa titubeó en una salida y el fantasma volvió a rondar, Luis Tejada, viejo conocido, empató el partido al minuto 81,todo el estadio enmudeció . Pero apareció el joven americanista Raúl jiménez con un golazo, el cual hizo recordar a los aficionados que en 1986 el mediocampista Manuel Negrete logró en la misma portería lo impensable, un remate de tijera que pasó a los anales, porque le dio la clasificación a México al llamado quinto partido dentro de una
Copa del Mundo.

Ahora el escenario era distinto pero no por eso menos transcendente, Jiménez empalmó de chilena el balón entre dos defensores canaleros lo cual dejó sin oportunidad al arquero Jaime Penado, sin duda un poema de gol.

Vucetich respiró, pero la incertidumbre seguía, ya que la siguiente visita era a Costa Rica, y de combinarse una derrota mexicana con un triunfo panameño, el cuadro azteca quedaría fuera de un Mundial, situación que no ocurría desde 1990.

Los de Vucetich se vieron abajo en el marcador por obra de Brian Ruiz, pero el delantero mas cumplidor del tricolor, Oribe Peralta, logró el empate, luego el Chicharito se perdió una increíble que dejó a los aficionados mexicanos con el grito de gol en la garganta.

Así que, si México arañaba el repechaje, era porque Panamá perdía en territorio estadounidense, luego la situación cambió dramáticamente, Álvaro Saborío logró adelantar a los ticos y Panamá ya empataba en territorio estadounidense, México estaba fuera. La afición futbolera estaba paralizada, hasta que el odiado rival logró el gol de la victoria por intermedio de Aron Johannsson y México recuperó la oportunidad de pelear la repesca contra Nueva Zelanda.

Los directivos decidieron prescindir de los servicios de Vucetich y para encarar el repechaje ante los vulnerables All Whites, decidieron contratar interinamente al técnico campeón del futbol Mexicano, Miguel Herrera, quien con una base de jugadores americanistas prescindió de jugadores que actuaban en Europa, logró el pase a la Copa del Mundo sin ningún contratiempo (con un marcador global de 9-3), con lo que Herrera amarró el puesto de seleccionador para el 2014 y, posiblemente, lo que sigue.