México y Nigeria, empate sin goles en Atlanta

El juego que sirvió de prueba para evaluar a los jugadores "europeos" arrojó resultados ambiguos, solo el portero Guillermo Ochoa se destacó con atajadas; arriba, labor de desgaste y en defensa muchas equivocaciones

Oribe Peralta pelea el balón contra Kenneth Omeruo
Oribe Peralta pelea el balón contra Kenneth Omeruo

Atlanta, Georgia

A diferencia del juego del pasado 29 de enero, contra Corea del Sur, en San Antonio, Texas, en esta ocasión la selección mexicana de futbol sí tuvo a un rival, en el representativo de Nigeria, que le apretó y dificultó durante casi todo el partido.

Fue el de anoche un duelo tan intenso y disputado como se podría esperar de cualquiera de los tres enfrentamientos que tendrá el equipo dirigido por Miguel Herrera en la primera fase del Mundial de Brasil. Ante un marco extraordinario, 68 mil 212 aficionados que impusieron una nueva marca para un juego de futbol en el Georgia Dome.

Fue un duelo que, a reserva de un análisis más preciso jugador por jugador, puso un calificativo preciso a cada uno de los "europeos" que fueron requeridos por el Piojo Herrera. Un "excelente" para el guardameta Guillermo Ochoa, que tuvo intervenciones destacadas, sobre todo en el primer tiempo. Un "extraordinario" para el mediocampista Héctor Herrera, que ocupó las tres demarcaciones dependiendo de las necesidades y cambios en el equipo mexicano. El jugador del Porto de Portugal empezó por la derecha, pasó luego a la izquierda y terminó como contención clavado tras la salida de Juan Carlos Medina.

Andrés Guardado fue subiendo su nivel por el sector izquierdo, si bien empezó titubeante y descontrolado en labores defensivas. Al final se animó a atacar y un centro suyo estuvo a punto de convertirse en gol tras el remate de Raúl Jiménez.

Para Javier Chicharito Hernández, que arrancó como titular al lado de Oribe Peralta solo hubo labores de lucha y desgaste, ninguna oportunidad real de gol. Fue sustituido al arrancar el segundo tiempo por el jugador de Tigres, Alan Pulido.

En la defensa central se puede decir que Héctor Moreno cumplió también de forma casi brillante, convirtiéndose en todo un caudillo que dio solidez con cortes forzados, pero precisos. De Diego Reyes no puede decirse lo mismo, tanto que fue sustituido por Francisco Javier Maza Rodríguez en la segunda mitad... Y del otro "europeo" convocado, Javier Aquino, se puede decir que intentó aplicar su velocidad y desborde cuando le dieron minutos en lugar de Luis Montes, pero sin efectividad alguna.

Ya sacará sus propias conclusiones Miguel Herrera al lado de su cuerpo técnico y de asesores, pero el ensayo ante los africanos dejó cosas positivas en el campo de la competitividad y la entrega... Pero también situaciones muy preocupantes en el terreno de la definición para aprovechar la buena cantidad de llegadas que se tuvieron cuando el juego lo hicieron suyo por completo, en la segunda mitad.

Quedó también expuesta la extrema lentitud defensiva cuando los nigerianos atacaron con decisión, las veces que convirtieron a Guillermo Ochoa en el mejor sobre la cancha.

Al once titular, Herrera le hizo hasta seis modificaciones en la segunda mitad: entraron Pulido por Javier Hernández y Aquino por Montes. Luego metió al Gullit Peña por Medina y al Maza Rodríguez por Reyes... Un poco más adelante a Raúl Jiménez por Peralta y finalmente al Gallito Vázquez por Herrera.

Se puede todo mundo quedar con la idea de que el Tri mereció ganar el juego, pues cerró mejor que los africanos, pero en el primer tiempo estos tuvieron hasta tres oportunidades claras de meter el primer gol.

En la misma primera mitad el equipo nacional reaccionó con un buen remate con la cabeza de Rafael Márquez que sacó en la línea el guardameta Enyeama y con un disparo de bolea de Oribe tras ganar una pelota por alto.

Terminó el juego sin tanto alboroto como empezó en la tribuna, dejando el Tri un mensaje ambiguo, como estaba todo antes en espera de lo que pasará en un Mundial que se sigue antojando muy complicado.