Mexicanos en Europa, a la deriva

Pese a que varios futbolistas veían en los dos torneos que disputó la selección nacional este verano una esperanza para cambiar de aires en Europa, la fortuna se les extravió en el camino


Jugadores en el entrenamiento del Tri
Jugadores en el entrenamiento del Tri (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Gran parte de la legión de futbolistas mexicanos que militan en el futbol europeo tenía como meta mostrarse con la selección en alguno de los dos torneos oficiales que se llevaron a cabo este verano y así aumentar su cotización en el balompié del Viejo Continente. Para la mayoría de los jugadores nacionales, la fortuna no respaldó sus intenciones; sobre el campo no cumplieron con las expectativas que habían generado sus convocatorias y ahora el dilema pasa por saber cuál será el destino que deban tomar en sus trayectorias.

La Copa América y la Copa Oro parecían, en el papel, los escenarios ideales de gente como Guillermo Ochoa, rezagado en la portería del Málaga; Javier Hernández, quien acababa cesión con el Real Madrid, pese a sus goles, o de Raúl Jiménez, relegado a la suplencia y el olvido en el banquillo de suplentes del Atlético de Madrid. Miguel Herrera, entrenador tricolor, por su parte, los consideró para integrar dos combinados, que, según su discurso, pelearían por el título en cada uno de estos certámenes.

Pero lo que en teoría parecía un rescate, una última llamada para resarcir el orgullo maltrecho, la falta de oportunidades en sus clubes y así demostrar su valía en el terreno de juego, terminó por sepultar sus aspiraciones. Este tridente de elementos no obtuvo lo que aguardaban y ahora debaten su presente inmediato con mayor incertidumbre que antes de participar en cualquiera de las dos las justas.

ESFUERZO SIN FRUTOS

Raúl Jiménez vivió su primera campaña en el futbol de Europa con sabores agridulces; en cuestión de un par de encuentros, pasó de ser una promesa en el Atlético, a un jugador que ocupaba la baraja de recambios en el banquillo. De titular en el inicio de la campaña, Diego Simeone lo relegó por su nulo idilio con el gol. Al atacante le costó adaptarse a la Liga, mostrar sus condiciones en un futbol físico y disputado como el español. Jiménez fue elegido por Miguel Herrera para disputar la Copa América; Raúl compuso un aparato ofensivo inédito, en el que sobresalía por su experiencia. Le acompañaron Eduardo Herrera, Matías Vuoso y Enrique Esqueda. Contrario a la expectativa, el ariete marcó apenas dos anotaciones y su papel fungió como el complemento del Toro Vuoso, voz cantante de aquella línea del equipo. Sus anotaciones valieron para poco, pues anidó la red ante Chile, en un empate reñido (3-3) y en la derrota del último encuentro de fase de grupos, frente a Ecuador (1-2).

Hoy en día, Jiménez suena para reforzar a varios clubes menores de la Liga española.

NUBLADO PANORAMA

Llamado a ser una de las ­ guras de la Copa Oro pasada, Guillermo Ochoa arribó a la concentración de la selección mexicana con apenas cuatro partidos disputados con el Málaga, todos en Copa del Rey, y sin debutar en la Liga; más de una ocasión, el arquero acusó recibo de diferencias con su entrenador, Javi García, justi­ficando su inactividad en la competencia del futbol ibérico; falta de con­fianza sobre sus cualidades, su mejor argumento. "Entreno al máximo de mis capacidades; estoy al cien", comentaba.

El torneo de la Concacaf sería, como lo fue la Copa del Mundo de Brasil 2014, la plataforma perfecta para que Memo consiguiera un traspaso a otras latitudes. Contrario a la justa intercontinental, Ochoa lució lejos de su mejor nivel, aquel que lo catapultara a ser uno de los más destacados en el Mundial anterior; en seis compromisos recibió el mismo número de anotaciones, incluidas las cuatro que permitió ante Trinidad y Tobago, en el último duelo de la fase grupal.

Ahora, pese a que sigue ligado con el Málaga, parece lejos que se pueda dar su salida a una institución de más categoría e historia, al menos en España. En las últimas semanas había sonado su nombre para conformar la plantilla del Espanyol de Barcelona, luego de la salida de Kiko Casilla, pero en su lugar llegó Francesco Bardi, experimentado arquero procedente del Inter de Milán; el futuro de Memo sigue en el aire.

DE VUELTA A LA PREMIER

Javier Hernández formó parte de la plantilla original que fue convocada para disputar la Copa Oro con el Tri, pero una lesión de clavícula, le impidió mostrarse. La fractura ocurrió en un juego de preparación de la selección mexicana, previa al certamen.

La competencia de Concacaf era el reto idóneo para CH14, luego de un año complejo, repleto de altibajos con el Real Madrid, en el que sus goles en todas las competencias (9), no le fueron su­ cientes para conseguir que la directiva hiciera válida la opción de compra.

Sus derechos le pertenecen al Manchester United de Louis van Gaal, que por ahora ha determinado considerarle para su gira de preparación, aunque no tiene nada seguro; "podrá mostrarse, habrá oportunidades, solo eso", comentó hace unos días el estratega holandés sobre el futuro de Chicharito, aunque su realidad podría estar lejos del Old Trafford, toda vez que la titularidad no está garantizada y que una posible compra de pánico en el mercado de ­ fichajes, relegaría a Hernández, más aun con las salidas de Robin van Persie y Radamel Falcao.

De momento, la prensa inglesa asegura que es el Tottenham Hotspur quien le sigue los pasos, así como otros equipos ingleses.

LOS MÁS ESTABLES

A diferencia de los anteriores tres casos, existen algunos elementos que gozan de con­fianza en el Viejo Continente, como ocurre con Andrés Guardado, graduado con el PSV Eindhoven; Carlos Vela, con la Real Sociedad; Héctor Herrera, siendo fundamental con Porto, o Jesús Corona, que despunta con el Twente de Holanda; Diego Reyes vivirá su primera experiencia en España, cedido al cuadro de la Real. Los contrastes forman parte de este grupo.