Tri Sub 17, con el camino trazado

Concentrados en conseguir el título Sub 17 en el siguiente Mundial, Mario Arteaga y sus muchachos parten mañana a Chile, donde concluirán la preparación rumbo a la justa infantil

Mario Arteaga, técnico de la selección mexicana Sub 17
Mario Arteaga, técnico de la selección mexicana Sub 17 (Santiago Chaparro )

Ciudad de México

Mario Arteaga llega puntual a la cita. La entrevista se pactó varios días antes y ahí está él a las cinco de la tarde, en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de la FMF. Viste el uniforme de concentración de la selección y saluda con amabilidad, como a cualquier otro viejo conocido: "El calor está insoportable"; prosigue: "Empecemos entonces, señores".

Se enciende la grabadora. Luce relajado, cómodo, y dice estar consciente del compromiso que viene y la responsabilidad que recaerá en sus conocimientos.

Es el director técnico del Tri Sub 17 que jugará en octubre el Mundial de la categoría; será en Chile. Su labor es sencilla, tendrá a su mando a 21 jóvenes con un solo objetivo: conquistar el tercer título de esta especialidad para México. Toda una hazaña.

"Esperamos buenos resultados. El compromiso es muy fuerte, no se puede ocultar. El éxito que se consiguió antes fue gracias a la con­fianza que existía en el interior de la plantilla; en el grupo se mani­fiesta en pocas palabras: 'queremos ser campeones del mundo'. Esta es una historia nueva. Los campeonatos pasados están ahí para recordarnos que sí se puede, antes nos mostraron el camino".

“Esta experiencia a lado de Raúl Gutiérrez fue muy importante en mi preparación; me gusta que el equipo muestre intensidad”

Y es que México es potencia a este nivel. Dos títulos en menos de 10 años (2005 y 2011) respaldan lo dicho. Sin embargo, ahora, los rivales de este juvenil combinado son potencias mundiales, escuadrones que atemorizarían a cualquiera, (a cualquiera menos a su equipo); el Profe Arteaga confía y considera que sus nóveles pupilos competirán ante Argentina, Alemania y Australia, para colarse hasta la segunda ronda de la Copa, y a partir de ahí, cimentar el sendero que los guíe hasta la ­ final.

"Para ser campeón hay que vencer a todos. Estamos dispuestos a conseguir el éxito y eso se logra jugando contra los mejores. Estamos listos para dar resultados, mentalizados en que el fracaso es una posibilidad, pero vamos a intentarlo de la mejor manera que nos sea posible".

EL FACTOR ILUSIÓN

Para cualquier joven, representar a su país en un Mundial infantil, es sinónimo de meta consumada, de sueño cumplido, aunque éste, aclara Arteaga, es el inicio, no el final del camino. Para el estratega de la Sub 17, la motivación servirá como conducto primordial en su estrategia y como mentor para un conjunto con hambre de trascender.

AYER, MÉXICO SE ENFRENTÓ a su similar Sub 17 de Estados Unidos y el resultado final arrojó un descalabro por 0-1 para el Tri.

"Me tocó ser jugador profesional, gracias a Dios, y te puedo decir que lo que se respira en el vestidor de esta selección es ilusión, ganas de trascender, es estar en contacto con una versión muy limpia del futbol, muy pura. Estos chavos tienen muchísimo compromiso y una enorme capacidad para salir adelante. Para un técnico es más sencillo por una cuestión importante: ellos creen plenamente en ti".

MAESTRO Y EJEMPLO

Arteaga Herrera, que compartió experiencias y aprendizajes junto a Raúl Gutiérrez, ve en el trabajo del Potro, el re‑ ejo de lo que él pretende. Mario fue el auxiliar técnico del actual timonel que dirigirá el Preolímpico durante los dos últimos Mundiales Sub 17 (2011 y 2013). Por esta razón, tiene claro cuál es el camino a seguir, como lo hizo Gutiérrez en sus anteriores etapas. Campeones hace cuatro años y la ­final hace dos. La meta es alta.

"El vivir experiencia a lado de Raúl fue muy importante en mi preparación, para encarar lo que ahora tengo que hacer. Estuve con él (como auxiliar), en las Copas del Mundo de 2011 y 2013. Me sirvió el conocer sus métodos motivacionales con los chavos; el estar cerca me ayudó a de­finir mi estilo de juego. Me de­ no como un técnico equilibrado, que gusta que su equipo muestre intensidad a base del control del balón".