No hay disciplina en el Tri

Se esperaba más orden con el interinato del Tuca Ferretti y con el cambio de directiva, pero en este nuevo proceso dos futbolistas tomaron decisiones distintas a las establecidas

Javier Hernández y Miguel Layún, en un entrenamiento del Tri
Javier Hernández y Miguel Layún, en un entrenamiento del Tri (Mexsport)

Ciudad de México

Si bien la Federación Mexicana de Futbol reportó que Jesús Manuel Corona no podría acudir a la concentración de la selección en Utah, por problemas “con trámites migratorios”, el rumor de que el Porto pudo haber presionado comenzó a sonar fuerte.

Eso sí, en cuanto se supo la noticia, se dijo que los altos mandos de la Femexfut pudieron haber accedido a la petición de los Dragones para futuras convocatorias, tomando en cuenta que ahora hay cuatro mexicanos en el conjunto, y por supuesto, el futbolista es quien saca ventaja por aquello de que tendrá tiempo para adaptarse a su nuevo conjunto.

Así que, lo que debería ser un trabajo arduo de preparación en fecha FIFA (con la total disposición de los clubes), terminó en que al final, el Tecatito no estará en esos duelos, y por el carácter y estilo de trabajo de Ricardo Ferretti, se ve complicado que pueda llamarlo para el duelo del próximo 10 de octubre, fecha en la que se disputará el boleto a la próxima Copa Confederaciones contra Estados Unidos.

Mientras que Javier Hernández realizó una parada antes de incorporarse, pues no solo se quedó a su presentación con el Bayer Leverkusen, sino también a un amistoso contra el Paderborn, en el que por cierto, tuvo una discreta actuación.

El Tuca entrenó con equipo incompleto en Estados Unidos, previo a su duelo contra Trinidad y Tobago. Y no se trata de lucirse en estos duelos amistosos (incluyendo el del 8 de septiembre frente a Argentina), sino de tener una preparación a tope para el partido más importante del entrenador nacional, al menos el que se comprometió a sacar con el mejor resultado.

Es evidente que la dirección de selecciones nacionales quiere apoyar a sus futbolistas, sobre todo, porque varios definieron su futuro en los días previos al cierre de registros.

No obstante, hay que recordar que uno de los temas que se tenían que pulir al interior del Tricolor es la disciplina, y ésta entra en varios rubros, es decir, no solo en la de no hacer reuniones en concentraciones, sino también en que la selección sea lo más importante para los futbolistas, que para ellos sea un orgullo representar a su país, situación que, a veces pareciera perder esa forma por lo que ocurrió con Corona y Hernández.

Porque hay que recordar que en el proceso pasado, los jugadores terminaron controlando a su antojo al Tricolor, pues en Copa Oro, ante las críticas, determinaron no hablar con los representantes de los medios de comunicación. Si bien no es el mismo caso, es importante destacar que para esta nueva era, y más con el Tuca como interino, se creía que los futbolistas estarían más entregados con su labor en el Tricolor.

Hace unos días, Andrés Guardado declaró para Televisa Deportes que no entendía porqué mencionaban que ahora sí habría disciplina en selección, cuando nunca se ha faltado a las comidas, a las citas se llegaba a tiempo, y otros aspectos de ese tipo. El tema no pasa por esos detalles, sino por los que son más grandes. Y aunque en el tema de los permisos tampoco los futbolistas se mandan solos, no cabe duda que debe ser un trabajo de equipo entre el seleccionado y los directivos.