Futbol femenil mexicano, en pañales

El recién eliminado Tri en el Mundial femenino de Canadá, es el reflejo de la pobre evolución y el escaso apoyo que existe hacía esta disciplina en el país 

La selección mexicana de futbol fue goleada por Francia
La selección mexicana de futbol fue goleada por Francia (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Desde que se oficializaron los Mundiales femeniles en 1991, México ha tenido participación en tres de ellos: Estados Unidos 99, Alemania 2011 y el actual disputado, Canadá 2015. Durante las tres ediciones, el conjunto comandado por Leonardo Cuellar ha sumado apenas 3 puntos, recibido 30 anotaciones por 6 marcadas y el objetivo después de 16 años es el mismo, lograr ganar un encuentro.

Los números que arroja el combinado nacional en la competencia más importante de la disciplina, son el reflejo de la falta de profesionalización que hay en el país.

En el entorno que rodea al balompié femenil se distinguen dos organizaciones como las más importantes; la Liga Mexicana de futbol Femenil (LIMEFFE) y la Liga Mayor Femenil (LMF), ambas sobreviven con recursos propios, no están avaladas por la Federación -ya que el pago de cuotas es elevado y los recursos no son suficientes – además, son competencia una de la otra, situación que complica aún más el panorama.

El sistema de competencia en ambas ligas es regional, pues el unificar una liga nacional resulta complicado, ya que la mayoría de los equipos sobrevive gracias al esfuerzo de sus jugadoras. En algunos casos existen patrocinios o son parte del representativo de alguna institución educativa, pero en la mayoría de los casos los viajes, el coste de arbitrajes, transporte, instalaciones ... etc. depende únicamente de la plantilla del equipo.

A estas ligas, se unen como plataformas importantes las competencias universitarias organizadas por CONDDE y CONADEIP, además de torneos como la Olimpiada Nacional y Copa Telmex. Sin embargo, el alcance no es el necesario.

En todas las competiciones mencionadas anteriormente deambulan las jugadoras en busca de una oportunidad en selección nacional, y en el mejor de los casos, en lograr una beca en el extranjero o en algún fichaje por algún equipo profesional fuera del país.

A pesar de el talento que existe en estas competencias, la selección no se alimenta primordialmente de estas ligas, las visorias que se realizan tienen poco alcance y en muchos casos, las jugadoras seleccionadas no completan el proceso, pues existe prioridad hacia ciertas jugadoras y equipos que llevan mucho tiempo en el gremio.

Un claro ejemplo de lo anterior es el equipo de la Policía Federal, conjunto que ha logrado campeonatos en torneos a nivel internacional. La institución tiene un programa de futbol, en el que fomenta en sus integrantes el deporte y les brinda recursos para crecer futbolísticamente, por lo que su plantilla compite a gran nivel y entrena diariamente de manera profesional. Muchas de ellas son convocadas, cumplen un proceso y en la convocatoria final quedan fuera.

EL ESTANCADO PROCESO

17 años al frente de un proyecto deberían justificarse en una evolución, sin embargo el proceso de Leonardo Cuellar al frente del futbol femenil se encuentra estancado.

Si bien se han dado pasos importantes mercadológicamente como la creación de un uniforme propio para el tri femenil o la inclusión de la selección en el videojuego oficial de FIFA, futbolísticamente no hay señal de crecimiento.

Cuellar ha dirigido un total de 327 partidos y su mayor logro se limita a dos medallas de plata en juegos Panamericanos y una más de oro en Centroamericanos. En los mundiales de todas las categorías Sub 17, Sub 20 y mayor, México no trasciende, y en el caso de la mayor, nunca ha logrado una victoria.

Sumado a esto, existen versiones que señalan un 'secuestro' del futbol femenil por parte del estratega, en el que coloca como su cuerpo técnico a gente de su familia, convoca a jugadoras 'recomendadas' e, incluso, se pide dinero para poder trascender en la selección.

El caso más reciente es el de Anjuli Ladrón de Guevara, portera que quedó fuera de la convocatoria para el Mundial de Canadá, quien aseguró que "No creo que sea justa la manera en la que nos tratan", luego de que según sus declaraciones, Leonardo Cuellar la excluyó por llevar a gente de su confianza.

El panorama en el futbol femenil mexicano es muy complicado y si se busca crecer lo primordial sería la inyección de capital, situación que desafortunadamente, solo se logrará cuando exista un verdadero apoyo por parte de la Federación.