El año del 'Tuca' Ferretti

El entrenador brasileño ha tenido un 2015 lleno de éxitos: subcampeón de Libertadores, amarró el pase a la Copa Confederaciones con el Tri... ahora, aún le quedan cosas por conquistar: el título del Apertura lo tiene en la mira


"¡No te vayas, 'Tuca' no te vayas!" le gritó la afición en su último juego como entrenador del Tri.
Ricardo Ferretti, entrenador de Tigres (Twitter @FMF)

CIUDAD DE MÉXICO

Especial, como la forma en que le pegaba al balón con su pierna derecha. Especial, como rompió la sequía de 30 años de títulos de Tigres. Así, de especial fue el 2015 para Ricardo Ferretti como entrenador, que logró cumplir varios objetivos, entre ellos, ganar el pase a la Copa Confederaciones en su interinato con la selección mexicana.

Pareciera que cuando Ferretti comenzó el vigente año, no se esperaba todo lo que estaba enfrente. No. Apenas el 15 de diciembre del 2014 tragaba saliva y masticaba el dolor de haber perdido la final del Apertura 2014 contra América: "Me hubiera gustado haber perdido con un poco más de cordura, no con tres jugadores expulsados, aunque eso no demerita el triunfo del América. Tenemos que seguir adelante y, en el siguiente torneo, buscar mejorar lo que nosotros hicimos en el segundo partido de la final".

El profético Tuca, ya comenzaba a azomar lo que sería su 2015. En la temporada regular del Clausura 2015, consiguió el superliderato (29 puntos), aunque después fue eliminado en cuartos de final con Santos; pero el brasileño tuvo revancha en sudamérica: avanzó caminanando en la fase de grupos. Luego, en fase de matar o morir, él y sus Tigres eliminaron a Universitario de Sucre, Emelec e Internacional de Porto Alegre para instalarse en la final de la Copa Libertadores

Luego de reforzarse a manos llenas con el francés André-Pierre Gignac, Jürgen Damm, Javier Aquino y con el desaparecido Ikechukwu Uché, Tigres encaró a River Plate en busca de ser el primer mexicano en coronarse en sudamérica. Un sueño no materializado, ya que el cuadro argentino jugó por nota y terminó goleando a los aztecas en el Monumental y así darle el subcampeonato de América a Tuca y a sus muchachos.

Después vendría la aventura en el Tri. El sudamericano que juraba que "prefería a ser barrendero" a estar en el banquillo de la selección mexicana. Bien lo dijo: "cae más rápido un hablador que un cojo" y estuvo al frente del combinado mexicano por cuarto partidos, con la encomienda de conseguir el pase a la Copa Confederaciones. Primero, estuvo a punto de ganarle a la Argentina de Lionel Messi en un amistoso en Austin, donde terminaron empatando a dos goles.

La verdadera prueba vino ante Estados Unidos. Ahí, Ferretti sorprendió con su parado táctico que incluyó tres ejes de ataque (Raúl Jiménez, Oribe Peralta y Javier 'Chicharito' Hernández) en un 4-3-3 que sorprendió a los estadunidenses y que el cuadro azteca terminó llevandose el encuentro con un golazo en tiempo extra de Paul Aguilar. Tuca cumplió con el Tri.

Ricardo se reintegró con Tigres y, a pesar de tener un inicio lleno de incertidumbre, el cuadro regiomontano comenzó a tomar vuelo. Acumularon victorias y terminaron por meterse a la Fiesta Grande del futbol mexicano. El cuadro del entrenador sudamericano reafirmó que está encarrilado y, apenas el sábado, eliminó a Chipas para avanzar a cuartos de final.

Lo que viene

Más allá de las dos Liguillas, el subcampeonato de la Copa Libertadores y de ganar el repechaje a la Copa Confederaciones con el Tri, el Tuca aún le quedan retos por cumplir; primero, lo que resta de la Liguilla donde tendrá a Toluca como primer rival en la fase de semifinales; por otro lado, en los primeros meses de 2016, tendrán la definición de la Concacaf Liga Campeones, donde se encuntran en cuartos de final y se medirán con el Real Salt Lake.

Peligro de fracaso

A pesar del buen 2015 que ha tenido con Tigres, las cosas fueron claras para el técnico: este plantel está para ganar campeonatos, de acuerdo a la directiva encabezada por Alejandr Rodríguez. De no conseguir el título de Liga o el de la Concachampions, se puede pensar seriamente en que la inversión fue un fiasco en comparación de los resultados deportivos. A Tuca le queda un semestre lleno de retos.