Familias, presentes en el entrenamiento del Tri

Los seleccionados tuvieron oportunidad de compartir una sesión bajo la mirada de sus seres queridos 

Natal, Brasil

Los jugadores mexicanos corren alrededor de la cancha del estadio Frasqueirao, entre sonrisas y bromas. De repente, el tumulto y los gritos de apoyo se escuchan y voltean; se sorprenden, ven caras conocidas.

Varios familiares estaban en la tribuna, mezclados entre los aficionados a quienes dejaron ver la práctica.

Miguel, hermano de Oribe Peralta, se muestra emocionado por el gol con el que México le ganó a Camerún en su debut mundialista.

"Estaba muy emocionado, un gol en la Copa del Mundo fue muy importante para él, pero ahora quiere anotar más, quiere llegar lejos con México".

¿Cómo viste su traspaso al América? Se le preguntó; " pues no quería, pero es un bien para su familia y sus hijas, y hay que apoyarlo".

Un camión trasladó a los familiares quienes, tras la práctica, comieron con los seleccionados.
"Ayer cenamos con ellos, ahora vamos a comer y me parece que los volveremos a ver hasta después del partido contra Croacia, ya nos avisarán", dice el papá de Raúl Jiménez.

Y agregó: "Estamos muy emocionados porque jugaron muy bien, la verdad es que con lo que vimos creemos que van a pasar al quinto partido y por qué no, a la Final".

Por supuesto, espera que su hijo tenga minutos en su primer Mundial, y si no es así, el apoyo hacia el Tri será incondicional.