Brasil vence 2-0 a un México sin pies ni cabeza

Los goles de la victoria fueron obra de Coutinho, al minuto 28, y de Diego Tardelli, al 36

Marco Fabián
Marco Fabián (Mexsport)

RIO DE JANEIRO, Brasil

México no toma forma, por momentos es sólido, y en segundos desaliñado en ataque y en defensa. El Tricolor no mantuvo el orden que mostró en varios lapsos del partido, y con un debilitado carril derecho en el primer tiempo, permitió dos goles de un impetuoso Brasil.

Si bien la verdeamarelha no tiene el toque y la gambeta que los catapultaron como el futbol más efectivo y vistoso del mundo, la disciplina táctica y la eficacia que poseen con Dunga le alcanzaron para dejar sin fuerza a un equipo mexicano que no encontró el camino para intimidar a un rival que en los últimos años dejó de indigestársele.

Fue el último duelo de preparación del Tricolor antes de que inicie la Copa América, y aún se nota un cuadro titubeante en el ataque, sin precisión y con contadas llegadas. 

El desequilibrio lo aporta el Tecatito Corona, pero en este choque solo sacó chispazos.

En el primer tiempo el Tricolor fue superado en la media cancha, y eso se reflejó en la posesión del esférico.  Javier Güemez se perdía entre la rapidez de los dos contenciones del pentacampeón del mundo, Fernandinho y Elias. Mario Osuna poco pudo hacer en su intento por apoyar en ese sector.

México se veía bien parado, controlaba las llegadas, pese a la insistencia, pero el rival encontró en el carril derecho la avenida perfecta para transitar, ante unGeorge Corral tibio, sin salida y que no apretó en la marca, y que tampoco tuvo mucha ayuda de un Hugo Ayala que solo por arriba fue efectivo . Por ese sector se tejieron los dos tantos, pero todo cambió con la entrada de Gerardo Flores, a quien no le había ido nada bien en el duelo pasado.

Por otro lado, aunque Rafael Márquez sigue demostrando su calidad con buenos trazos y con una gran ubicación, la rapidez del enemigo dejó al descubierto su talón de Aquiles.

La primera llegada de peligro en el partido fue de los brasileños, un cabezazo de David Luiz que tomó por sorpresa a la defensa mexicana, pero que no llegó al lugar deseado. El acoso seguía,  y Fernandinho remató con la cabeza un balón que tampoco terminó en gol.

Fue entonces cuando intentó aparecer Jesús Corona con su habilidad, primero recibió una buena patada, y a la siguiente jugada que tuvo, realizó una buena diagonal hacia el centro, pero lo frenó Filipe Luis. Lo intentó Raúl Jiménez con un tiro de larga distancia, pero tampoco tuvo suerte.

La verdeamarelha dominaba, tenía más tiempo el balón gracias a la recuperación de Fernandinho y Elias, quienes conectaban bien el mediocampo con la ofensiva.

Coutinho era el cerebro, el que bien repartía hacia los costados con Fred o Willian, adelante a Tardelli,  o entraba con descaro al área.

Al minuto 27, precisamente Coutinho descontroló a George Corral, quien ahora apareció como carrilero por derecha, y remató directo al poste de Jesús Corona, quien en su intento por querer adivinar, se le escurrió el esférico  a su meta.

Los locales seguía con la pelota pegada  a los botines, pero sin mucha fortuna para poder superar en la última línea  a los mexicanos, que por lapsos se volcaban todos a su propio terreno.

Era de suponer que el esfuerzo de los brasileños rendiría frutos en algún momento. Y así fue, al minuto 36, Elias hizo ver mal al capitán Rafael Márquez, a quien dejo sin oportunidad, e inmediatamente después,  filtró para Tadelli, quien solo llegó a meterla.

Para la segunda mitad, el Piojo metió a Flores por Corral, a Salcedo por Hugo Ayala, y al Marco Fabián por Mario Osuna.  

Con los cambios, México sufrió un poco menos a la defensiva, aunque en una jugada Márquez llegó tarde y con mucha fuerza sobre Willian, lo que le costó la tarjeta amarilla.

A la ofensiva pocas cosas cambiaron. Le costó trabajo al Tecatito quitarse la marca de Fabinho, luego de que para los últimos 45 minutos apareció por la parcela izquierda, mientras que Fabián intentó por derecha.

Lo mejor por parte de los mexicanos hasta ese instante, fue una pelota filtrada de Jiménez para Marco, que no pudo rematar a comodidad.

Los gritos de “quiere llorar, quiere llorar!”, que se escuchaban en la tribuna eran la muestra de la confianza de los aficionados brasileños, que veían difícil que el rival les diera otro susto como ocurrió en el Mundial del año pasado.

Ante la situación, el timonel mexicano sacó a Raúl y mandó a Matías Vuoso para buscar goles, esos que no habían estado ni cerca de conseguir en todo el duelo.

Hay varios detalles que Miguel Herrera tendrá que trabajar en los  cuatro días que le restan antes de enfrentar a Bolivia en el certamen sudamericano, aspectos que se deben corregir.