Jared Borgetti comparte su camino hacia el éxito

El ex futbolista a sus 42 años impartió una conferencia en el Teatro Isauro Martínez, a la que acudieron estudiantes de la Universidad Autónoma de La Laguna.

Jared Borgetti impartió la conferencia "Mi camino hacia el éxito" en el Teatro Isauro Martínez.
Jared Borgetti impartió la conferencia "Mi camino hacia el éxito" en el Teatro Isauro Martínez. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Estudiantes de la Universidad Autónoma de La Laguna acudieron a la conferencia "Mi camino hacia el éxito", impartida por el ex jugador de fútbol Jared Borgetti.

La cita fue en el Teatro Isauro Martínez, este lunes en el marco del XXI Congreso Universitario.

El ex futbolista a sus 42 años, escuchaba atento desde su lugar su propio currículum. Ha sido una figura importante en el deporte mexicano y esto lo constatan sus goles, casi 300 en su carrera.

Tras 15 años de ser un profesional del deporte, se retiró y ahora hace carrera en la conducción profesional para el canal deportivo ESPN.

Además, es un hijo adoptivo de La Laguna, pues su época más icónica fue en el club Santos Laguna. Jared Borgetti fue ovacionado por los asistentes al momento de tomar el micrófono.

Borgetti, originario de Culiacancito, Sinaloa, habló sobre sus recuerdos, el de jugar fútbol que tiene desde siempre. De cómo fue forjando su carrera y como consideró desde luego, alternativas para una vida que él quería dedicar al deporte, pero como es sabido, no hay nada seguro.

También de sus primeros juegos en las ligas, donde fue confundido con un extranjero. "Soy orgullosamente mexicano, tengo ascendencia italiana por mi abuelo, pero solamente. Son cosas que les platico para que sepan que todos podemos hacer algo en esta vida".

Es decir, cosas que dejen huella, que hagan sentir felices a uno mismo, a los demás, que den orgullo. Un camino de encuentro, cuyas puertas se abren con nuestras condiciones y al saber aprovecharlas.

Fue contra corriente desde el momento de elegir el fut, porque en Sinaloa más bien el gusto va por el béisbol. Pero afirmó que sus hermanos también lo jugaban y él hacía lo que hacían sus hermanos, quienes le enseñaron y lo cuidaban.

"Eso fue una parte que me ayudó muchísimo a entender que uno hace lo que debe. Hoy que soy padre puedo decir que el ejemplo que damos es lo que nuestros hijos ven, o los niños que quieren imitar algunas cosas. Si mis hermanos hubieran hecho cosas malas, seguro hubiera hecho cosas malas".

Y aunque admitió la necesidad de saber perder y reconocer que algo no está bien, destacó que a eso no hay que acostumbrarse, porque entonces muchas cosas dejan de tener sentido. Pero perder puede servir para analizar y aprender.

Las oportunidades se le dieron al joven deportista. Confesó que a sus 18 se sentía viejo y que el tiempo se iba. Poco a poco se fue posicionando como uno de los más grandes jugadores no sólo de México, sino del mundo.

Mientras hablaba, fue escuchado atentamente por quienes acudieron a la conferencia. Fue ameno e intercaló chistes y anécdotas en medio de su plática, fue despedido con fuertes aplausos.