Afición reprueba 'helado' debut

Una entrada muy pobre fue la que registró el Estadio Corona, mucho tuvo que ver el frío y la lluvia. Con el silbatazo final vinieron los abucheos, sobre todo los reclamos hacia Pedro Caixinha.

Algunos fieles se fueron enojados y decepcionados con el resultado.
Algunos fieles se fueron enojados y decepcionados con el resultado. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Una entrada muy pobre fue la que registró el Estadio Corona para el partido entre Santos Laguna y el Veracruz, mucho tuvo que ver el frío y la lluvia que sólo se detuvo hacia el final del partido.

Pero quienes asistieron, regresaron molestos a casa por la derrota de su equipo, pero sobre todo la falta de peso en la cancha.

Varias ausencias en la plantilla santista llamaron la atención, algunos por lesión, otros simplemente no estuvieron listos para esta primera jornada.

Entre lo rescatable está el guardameta Agustín Marchesín, quien se echó al público a la bolsa con sus atajadas.

Pero con lo que tuvo el técnico Pedro Caixinha, no se vio con qué reaccionar. Los cambios en el plantel no se han visto, no hubo mejoría, pero existe la esperanza de que una vez que se conjunte más este equipo se vea lo que el técnico ha buscado con esta nueva fisonomía de Santos Laguna.

La lluvia fue factor que influyó bastante, pero afectó por igual a los equipos. Los escualos llegaron urgidos de puntos para mejorar su situación en la Tabla Porcentual y se les vio con más hambre en la cancha, con mayor determinación, a pesar de que muy temprano estuvieron abajo en el marcador.

Entre lo rescatable está el guardameta Agustín Marchesín, quien se echó al público a la bolsa con sus atajadas. En los goles no pudo hacer nada, fueron errores de marcación, mientras que su compatriota Diego González mostró autoridad en el medio campo.

Cuando Veracruz le dio la vuelta al marcador, en la banca de Santos no había a quién recurrir para darle una dinámica diferente. Rentería y Orozco no estuvieron finos ni encontraron por dónde superar la zaga jarocha.

Con el silbatazo final vinieron los abucheos, sobre todo los reclamos hacia Pedro Caixinha cuando caminó hacia el vestidor.

Será una semana larga, en la que el equipo deberá trabajar más y habrá que esperar que quienes no pudieron jugar este partido, puedan aparecer en escena el próximo fin de semana.