El 'Templo del Desierto' estrenó su nuevo horario

Los domingos de futbol llegaron al TSM, el fuerte calor volvió a sentirse en un partido de Santos Laguna en casa.

Domingos de calor y futbol en el Estadio Corona.
Domingos de calor y futbol en el Estadio Corona. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Los domingos de futbol llegaron al TSM, el fuerte calor volvió a sentirse en un partido de Santos Laguna en casa, en un duelo que llamó poderosamente la atención por el rival, aunque no hubo lleno total.

Fue extraño llegar al estadio a pleno sol, muy temprano en comparación con las 21:30 horas del torneo anterior, aparecieron los aficionaos de los dos equipos en total calma.

La porra visitante tuvo que esperar una hora en la tribuna, para luego ser desalojada en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.

Algunos altercados ocurrieron entre los mismos seguidores del equipo albiverde, ya nadie se quería arriesgar a las sanciones que hubo en la pasada visita de Tigres.

Muy contenta la afición lagunera acudió al Templo del Desierto, se observó una cantidad importante de niños y la presencia de elementos de seguridad dio tranquilidad al ingresar.

En la tribuna oriente el calor fue extremo, pero la afición soportó a pie firme y con el paso del partido se fue asentando hasta que la sobra llegó parcialmente.

Buena cantidad de seguidores del equipo regiomontano se hizo presente, fueron acomodados en la equina entre las zonas oriente y sur, siempre saltando y apoyando a su equipo, por momentos tenso el ambiente.

Hubo provocaciones de ambos lados, la policía intervino oportunamente antes de que la situación se tornara más violenta, pues comenzaban a lanzarse objetos.

Cuando la porra de Tigres festejó el que creyeron fue gol, festejaron efusivamente, encararon a la gente de Santos, pero respondió con una burla cuando todos enteraron de que se había marcado fuera de lugar.

Finalizado el encuentro, la afición de Santos se fue tranquila, no reprochó nada a su equipo, quedó contenta con lo que pudo observar y lo que sabe puede dar.

Mientras, la porra visitante tuvo que esperar una hora en la tribuna, para luego ser desalojada en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, hasta abordar sus autobuses que los trasladaron de regreso a la Sultana del Norte.