Afición se va con mal sabor ante empate

El juego Santos y Tigres provocó que muchos salieran corriendo del trabajo o escuela a reunirse en un restaurante, prefirieron evitar el tráfico y gastar menos que en el TSM.

Calmaron el pobre desempeño de Santos con una buena cena.
Calmaron el pobre desempeño de Santos con una buena cena. (Alejandro Jiménez)

Torreón, Coahuila

Ni los mariscos, ni los tacos, ni la parrillada y menos las tostadas de ceviche dejaron un buen sabor en la afición lagunera, quienes se dieron cita en restaurantes y bares de La Laguna para presenciar el encuentro entre Santos Laguna contra Tigres con un insípido empate a un gol.

Al oriente de Torreón varios restaurantes recibieron a una buena cantidad de comensales, muy temprano fueron fluyendo las cervezas y refrescos para los menores de edad, ya que Santos Laguna rápidamente se fue al frente en el marcador.

Los meseros no se daban abasto hasta que minutos después la escuadra felina empataba los cartones a un gol, lo que hizo bajar el ritmo entre los consumidores.

"Este resultado es el fiel reflejo de lo que paso en el torneo, un Santos con poca propuesta ofensiva y sin dominio en la media cancha, pero siempre es un buen pretexto para juntarnos con los compañeros del trabajo y amigos para ver a gusto el futbol", dijo Juan Carlos Simental.

A pesar de eso fluían platillos que antojaban nada más con su aroma, arrachera, carnitas, costillitas, guacamole, totopos y tacos de una diversa variedad tranquilizaban el ánimo de después del trago amargo con el gol del empate.

Llamó la atención la presencia en su gran mayoría de grupo de mujeres con sus playeras albiverdes y otras con la nueva piel en rosa y blanco, quienes le daban un gran colorido a los restaurantes.

ENTRE PESCADOS Y MARISCOS

Sin lugar a dudas los negocios más visitados fueron aquellos que ofrecen alimentos del mar, con especialidades en tacos que lleva tortilla con queso, frijoles, camarones envueltos en tocino y capeados, siempre acompañados de una refrescante cerveza de barril.

Pero más allá del resultado en el partido, hubo quienes sufrieron por lo sucedido en el terreno de juego, pero no dejaban de comer ante los nervios que el encuentro les producía.

"La verdad preferimos venir a un restaurante por varias cosas, es más cómodo, se come mejor y mucho más barato que en el mismo TSM, allá hay que llegar muy temprano y lo peor es la hora de salida un caos total", dijo Laura Ramírez.

Después de un primer tiempo muy movido todo vino a menos con una segunda parte muy aburrida, de pocas emociones, solamente en dos ocasiones los aficionados se levantaron de sus asientos cuando hubo llegadas albiverdes, pero todo quedó en frustración.

Con el silbatazo final los laguneros no salieron contentos con el empate, argumentando que es casi imposible lograr el pase a las semifinales ante un rival de mayor calidad y que en casa tiene la ventaja del empate.