Cálida despedida

Los Guerreros se fueron de la Comarca Lagunera en busca de su quinto título, cientos de aficionados se reunieron en el Aeropuerto Francisco Sarabia para desearles la mejor de las suertes.

Torreón, Coahuila

Cerca de un centenar de personas acudieron la tarde de este sábado al aeropuerto Francisco Sarabia, para darle una emotiva despedida al Santos Laguna que este domingo buscará en Querétaro sellar la conquista de su quinto título de liga.

Desde las 13:00 horas comenzaron su arribo los aficionados laguneros entusiasmados por la ilusión de ver a su equipo levantando el trofeo, luego de un torneo de altibajos y situaciones adversas que para algunos le dan más sabor a esta contienda.

Después del partido se tiene prevista una cena privada en el TSM y para el lunes, de quedar campeones habrá desfile por las principales arterias de Lerdo, Gómez Palacio y Torreón.

En su mayoría niños y jóvenes estuvieron al tanto de la llegada del autobús que trasladaría al equipo desde el Territorio Santos Modelo.

Algunos con mantas con leyendas en apoyo a jugadores, lo que hizo regresar el gran ambiente de liguilla de aquellos momentos memorables para la organización albiverde.

El alboroto se desató al percibir la gente la llegada de dos camiones, se esperaba que de alguno de ellos descendieran los futbolistas, pero no fue así, ya que los primeros en arribar fueron los familiares de jugadores, cuerpo técnico y directivos, quienes de igual forma fueron objeto de una cálida bienvenida, incluso posaron para las fotografías y despidieron con los mejores deseos.

Alberto Canedo, vicepresidente deportivo llegó por separado y poco después, alrededor de las 15:00 horas llegó el autobús con el equipo en medio de un gran dispositivo de seguridad por parte de elementos de la DSMP y Policía Estatal.

Al alboroto se unieron los integrantes de la porra La Tribu encabezados por Magda Tovar y con tambores y los cánticos del equipo se hizo sentir la emoción de un encuentro entre Santos Laguna y su afición.

Sin la más mínima intención de cantar victoria antes de tiempo, era ese reconocimiento por lo hecho hasta ahora lo que imperaba en lugar, porque hasta las lágrimas rodaron por sentir ese instante que notablemente se vio que penetró en cada uno de los jugadores.

Aunque eran pocos metros los que había que caminar hasta la puerta de acceso a la sala de espera, los futbolistas tardaron varios minutos en hacer el recorrido, todos querían una foto con ellos, con sus hijos y amablemente todos accedieron, eso sí, muy concentrados e ilusionados con regresar con las manos llenas.