Los vendedores hicieron su 'agosto'

Esta final fue muy propicia para quienes comercializaron artículos del Santos Laguna. Las playeras se cotizaron en las calles hasta en 200 pesos.

Le estaba yendo bien e iban mejorando, era evidente pues se acercaba a los coches y al menos algo le compraban.
Le estaba yendo bien e iban mejorando, era evidente pues se acercaba a los coches y al menos algo le compraban. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Este domingo 31 de mayo fue bueno para las personas que se encontraban en las calles de La Laguna vendiendo artículos alusivos al Santos Laguna.

Fue mejor que el pasado 28, cuando se jugó el partido de ida en Torreón, y si hubo ventas, pero en esta ocasión, desde temprano comenzaron a recibir clientes, pocos, pero fueron incrementando en el transcurso de la tarde.

Los precios iban desde los 15 pesos por un bote de espuma, una corneta o una matraca, hasta los 200 pesos por una playera para adulto, las rosas eran las más caras, por que la tela era más fina.

También las playeras del uniforme actual del Santos eran más caras. En centros comerciales, estas prendas originales y oficiales tenían un precio que rondaba los 400 pesos, o según la prenda.

Las banderas grandes, con palo incluído, se cotizaron a alrededor de cien pesos. Los gorros en 50. Pero en definitivo, el artículo favorito fue la playera.

Aunque aparte se vendían pelucas verdes de pelo sintético y hasta de brillos, bandas para la cabeza, diademas con orejitas luminosas, y desde luego, había quienes vendían cacahuates, semillas, pastillas, dulces, etcétera, todo para pasar un buen festejo.

Había también quienes aplicaban serigrafía a los autos, con leyendas como "Yo 5i creo", "Santos", y demás, por un monto casi simbólico que iba de los diez a los 15 pesos según el lugar.


Los cachetes laguneros también fueron blanco de estas serigrafías, a un costo similar al mencionado. Algunos no dudaron en usar pinturas verdes o blancas, o mezclarlas, y hacerse máscaras que se vieron en esta ocasión.

En la Plaza de Armas, un vendedor de banderas dijo: "ya sería el colmo si perdieran. Sería una verdadera burla, algo que no tendría perdón de Dios". Su acento lo delataba fuereño, pero cabe destacar que el iba con toda la actitud.

Otro joven que traía banderas en Independencia y Ávila Camacho, frente a un conocido centro comercial, señaló que le estaba yendo bien e iban mejorando, era evidente pues se acercaba a los coches y al menos algo le compraban.

Convencido del triunfo, manifestó: "yo soy de aquí, soy lagunero, si vamos a ganar, por que esos gallos no pueden con nosotros"; el pobre ha de haber sufrido viendo el dramático partido.

Por cierto, personas que traían venta de otras cosas, como frutas, nieve, duritos, churros y demás cosas de comer, no lo dudaron un segundo y se sumaron a la santosmanía usando también su playera.