Familias viven cardíaco partido en la Plaza Mayor

Apoyando siempre al Santos Laguna, alrededor de 20 mil personas se dieron cita en la explanada de la Presidencia Municipal para disfrutar en la mega pantalla la Final del Torneo Clausura 2015.

Desde temprana hora las familias laguneras se congregaron en la Plaza Mayor para poder disfrutar del partido.
Desde temprana hora las familias laguneras se congregaron en la Plaza Mayor para poder disfrutar del partido. (Miguel González)

Torreón, Coahuila

De color verde se veía la Plaza Mayor la noche de este domingo. Según cifras de Protección Civil de Torreón, más de 20 mil personas se apersonaron en este lugar.

Desde temprana hora las familias laguneras se congregaron en la Plaza Mayor para poder disfrutar del partido que se transmitió en este espacio público, donde acompañaron al Santos Laguna en un juego cardíaco.

Comenzaron bien las cosas, con la convicción de que ese era un asunto ya terminado y que sería un juego de niños ganar ese partido a unos gallos que sacaron la casta y que no defraudaron a su afición queretana.

A pesar del sufrimiento y el susto de ganar perdiendo, la gente vivió una auténtica fiesta en la que los más pequeños también disfrutaron, pero a su manera, muchos jugando con balones que sus padres les llevaron para que se entretuvieran.

Bajo la vigilancia de autoridades de las corporaciones de seguridad, así como de los cuerpos de rescate, el ambiente fue cordial, bajo una noche generosa y fresca.


El primer gol desató los temores de los asistentes, que ya veían venir un triunfo, aunque no tan accidentado como el que se generó desde la ciudad de Querétaro.

Así que los otros tres goles siguientes, dejaron a todos con los nervios de punta, con el deseo de que por fin, el martirio de la espera terminara para poder dar paso a las celebraciones.

Sin embargo, en cada jugada que acercaba a los laguneros a un gol y que fueron varias, se podían escuchar los gritos de los aficionados, contentos, emocionados, y desesperados por ver esas anotaciones que no llegaron.

Fue increíble ver la gran cantidad de estilos que hay de la playera del Santos: la clásica de rayas horizontales blancas y verdes, la de rayas verticales, la de la cruz verde en la panza, la verde con oro de esta temporada, las más sencillas sólo con la leyenda del equipo y las negras con verde.

Por cierto, no faltaron los que por no tener playera del equipo, se pusieron hasta la de un partido de este color y los que tenían alguna parecida, también se la pusieron.

Aunque hay que mencionar a los santistas de clóset que fueron sin vestir de verde, lo que no impidió que todos se emocionaran y también estuvieran al filo de la angustia en este juego.

Al terminar el partido, por los altavoces se pudo escuchar la icónica canción del grupo británico Queen, "We are the champions", que muchos cantaron a grito pelado en inglés mexicano: "güi ar di champions".

Tras agitar sus banderas con fervor, muchas de las familias optaron por retirarse temprano a sus casas, pues este lunes, la vida sigue, con el equipo campeón, con las fuerzas renovadas y la alegría de una región que necesita mucho de ella.