Color de esperanza: La Laguna vibró en tonos verdes

Prácticamente todo el día fue como una fiesta patronal de todos los Santos. Cinco goles que tienen casi la quinta estrella bordada en la historia de los guerreros. Así fue la Santosmanía.

Torreón, Coahuila

Se veía venir el triunfo guerrero. Este jueves 28 de mayo va para la historia lagunera con la virtual victoria de Santos Laguna que así alcanza su quinta copa en la liguilla mexicana.

Pero nada como la calle para medir estas temperaturas: al terminar el partido, la gente se volcó a festejar, la mayoría con atavíos verdes representativos del Santos, reminiscencia de su pasado como equipo del IMSS. 

Cifras proporcionadas por las autoridades, eran más de siete mil los aficionados que estuvieron tan sólo en Plaza Mayor. Otros tantos se desperdigaron por las calles.

Prácticamente todo el día fue como una fiesta patronal, de todos los Santos. Los preparativos incluyeron conseguir la camiseta del equipo, bandas, gorras, banderas, lo que fuera.  

El primer gol desató la esperanza entre los santistas, celebrado por los vendedores afuera del estadio, que hasta pusieron las playeras en oferta y una patrulla oficial que con el llamado "pato", hizo el clásico ruido que se hace con el cláxon.  

Al segundo gol, la gente se alborotó rotundamente. El tercero los llevó a ese cielo prometido, pletórico de orgullo y de deseos de alzarse con la codiciada copa. Y eso que era el primer tiempo.

Pero fue una implacable masacre. Cuatro y al final, cinco goles cerrarían la noche, goles recibidos con algarabía por toda La Comarca.

De inmediato se impartieron órdenes por parte de las autoridades para apostar elementos en los puntos de festejo: la Colón, bulevar Independencia, bulevar Revolución, la Alameda Zaragoza y en esta ocasión, la gente se congregó en la Plaza Mayor. 

Poco a poco fueron llegando unidades policiales, así como de tránsito y vialidad. Al igual que los aficionados, que no tuvieron dudas en desplazarse a festejar esta victoria pírrica, donde el Santos, efectivamente, fue la cenicienta de esta temporada futbolera, llegando sin esperanzas, pero cargando al final con el Príncipe, el Príncipe Gallo, y hasta con las zapatillas de cristal. 

No tardaron mucho en sonar los "pitos" de carros, camionetas, motos y hasta bicicletas. Los vendedores de espuma hicieron su agosto. "A quince pesitos amiga", invertidos en bañar a cuanta gente se dejaba. 

En muchas partes, de nueva cuenta los jóvenes en estado inconveniente, hicieron el zangoloteo vehícular propio de la euforia. Se reportaron once detenidos en el mismo estadio, todos por faltas menores. 

Cabe mencionar que en Gómez Palacio el festejo tuvo saldo negativo, cuando un vehículo se volcó en calzada Agustín Castro y Zaragoza, frente al Parque Morelos, donde tres muchachos resultaron heridos, pero así se fueron a seguirle y dejaron el vehículo en el cual se encontraron bebidas alcohólicas. 

En tanto en la Plaza Mayor, hubo un pequeño desfile de coches por la Morelos y tras la boruca en este lugar, la gente en masa se trasladó a las escalinatas de la presidencia municipal. 

De nueva cuenta, se colocó una barricada policial para evitar que la gente subiera a hacer desmanes en el edificio público, pero no hubo necesidad. 

Se colocaron en las escaleras y brincaban, gritaban, cantaban, mientras que llegaba la hora de volver a casa, acariciando ya el sueño del campeonato cinco, número cabalístico en esta contienda pambolera: cinco goles, para el campeonato cinco del Santos. 

Según cifras proporcionadas por las autoridades, eran más de siete mil los aficionados que estuvieron tan sólo en Plaza Mayor. Otros tantos se desperdigaron por las calles. 

Queda la espera del baile de Cenicienta, en este amor renovado que los seguidores del Santos tienen por su equipo, al grito de "Yo 5i creo".