"Si alguien se tiene que ir, somos nosotros": 'Pulpito'

Diego González se mostró contento con la decisión que tomó la Directiva de Santos, de mantener en el puesto de DT a Pedro Caixinha y aseguró que los únicos culpables de la situación son los jugadores.

Torreón, Coahuila

Diego González aseguró que la decisión de la directiva de Santos Laguna de mantener en el cargo al técnico Pedro Caixinha fue la acertada, ya que considera que la responsabilidad en los malos resultados del equipo es de los jugadores.

El volante argentino así opinó del respaldo que se dio al portugués: "Muy bien, la verdad era lo que esperábamos y queríamos".

"Es un futbol que me ha caído bastante bien, cuando llegué dije que no iba a poner excusas si me iba bien o mal, todo se supera con trabajo y humildad".

"Si bien sabíamos que los resultados no se estaban dando, nosotros mismos sabíamos que la culpa era nuestra, que no pasaba por un sistema táctico ni mucho menos, pasa por un tema de actitud, por un tema de concentración, personalidad".

"No puede ser que jugamos 84 minutos muy buenos y en los últimos 5 ó 10 minutos se cometan errores infantiles, eso queda al margen de lo que pueda hacer el cuerpo técnico, ellos no se pueden meter a la cancha y ayudarnos".

"Si acá hay culpables esos somos los jugadores, no puede ser que cometamos errores tan infantiles que hacen nos quedemos con las manos vacías, porque un empate de nada nos sirve".

Señaló que esta es una oportunidad para los jugadores, "creo que si había algo que hacer o si esperábamos algo era el respaldo de la dirigencia".

"Estamos contentos porque ellos salieron a hablar y decir que va a seguir, eso era lo mejor, pero quizá la medida más adecuada era votar a los jugadores y dejar al cuerpo técnico, pero como se puede hacer, lo más fácil es darle a la cabeza".

"Me parece que iba a ser un error destituirlo, la dirigencia lo tomó de esa manera, si había que sacar a alguien debió ser a los jugadores, porque nos dan todo el material para hacer las cosas lo mejor posible dentro de la cancha y nosotros no lo sabemos aprovechar", agregó.

El mediocampista señaló que ahora no hay margen para el error, ya que el empate es como quedarse con la manos vacías.

"Sólo nos sirve la victoria si queremos liguilla, ganando la mayoría de los partidos podemos llegar a clasificar".

"Pero hay que pensar en un triunfo primero, así se bajan las aguas, se calma un poco todo, pero nosotros mismos vamos a encontrar la tranquilad y la paz".

En cuanto al arbitraje, Diego destacó que en el deporte que hay que tener diálogo, "nosotros tenemos que bajarle los decibeles y ellos ponerse un poco del lado del jugador",

"Yo estoy tranquilo, ha cambiado la forma como se dirigen hacia a mi, estoy contento y tranquilo, en lo grupal se trabaja de otra manera, pero yo disfruto que haya cambiado un poco el trato hacia mí de parte de los árbitros".

Indicó que ahora el objetivo es salir de la parte baja de la tabla, ya que estar ahí es desagradable.

"Sinceramente vine a pelear el torneo, a pelear la copa, vengo de un equipo acostumbrado a pelear todo, por eso opté venir a Santos".

"Porque sé que tiene la misma mentalidad y mismo compromiso para afrontar cada partido, hoy no pasamos el mejor momento, pero hay que salir de esto".

"Eso es algo personal que vamos cometiendo partido tras partidos y hay que corregir nosotros mismos".

"Tenemos la armas y somos lo suficientemente capaces de salir de este momento con buenos jugadores, una dirigencia que está con nosotros y nos va a apoyar. Depende de nosotros en cada partido mentalizarnos".

En lo individual prefirió no hacer comentarios, ya que considera que si el equipo no anda bien no se puede destacar a nadie, pero sí se siente contento de estar haciendo goles, algo que no había conseguido en un solo torneo, por lo tanto afirma que este futbol le sienta bastante.

Por otro lado, lamentó tener que ausentarse del partido ante Monarcas, ya que ante Tigres le mostraron la quinta tarjeta amarilla y eso le acarrea suspensión de un juego, así que será baja junto con su compatriota Marchesín.