La metamorfosis del campeón Santos

Tras la salida de Pedro Caixinha de la dirección técnica, el cuadro lagunero ha adoptado una nueva forma de jugar bajo al mando de Pako Ayestarán 

Jugadores de Santos celebran un gol
Jugadores de Santos celebran un gol (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Atrás quedaron los días donde el cuadro de Pedro Caixinha atacaba con volúmen de juego y en bloque. Ahora, bajo el mando de Pako Ayestarán, el campeón Santos Laguna sufrió un cambió radical a cómo jugaban con el entrenador portugués y convirtió el juego agrupado por una ofensiva que prefiere los contragolpes.

Cuando el cuadro lagunero era dirigido por el técnico lusitano, había conceptos claros que manejaba el cuadro norteño. Se jugaba con un 4-4-2. En ataque en bloque, agregando a Diego 'Pulpito' González. Además, jugaba con un eje de ataque fijo en Javier Orozco y un 'nueve mentiroso', Djaniny Tavares, quien se tiraba a las bandas para desbordar en línea de fondo. Mientras tanto, en defensiva el cuadro lagunero trataba de defender con sus cuatro hombres en la última línea, más Jesús Molina y , ocasionalmente, con Andrés Rentería y Néstor Calderón.

Las cosas han cambiado con el nombramiento del español. El sistema de Ayestarán pasa por el vértigo que se tenga en el ataque, con transiciones rápidas. Apuesta por la velocidad de sus delanteros y el desequilibrio que puedan darle al equipo; a su vez descarta a un '9' que sea fijo, como es el caso de Javier Orozco.

Con Pako, se mantiene el 4-4-2, pero con variantes en los extremos, ya que no ocupa al 'Avión' Calderón y a Rentería en esos puestos. Ahora le da ingreso a Bryan Rabello (quien no jugaba con Caixinha) y Luis Ángel Mendoza para aprovechar su rapidez; mientras tanto, al 'Topo' lo puso en la delantera junto a Djaniny en busca de atacantes que tengan gambeta y velocidad. Condiciones que, estos últimos dos, tienen de sobra. Con Ayestarán se prioriza el latigazo al ataque en bloque que proponía el portugués.

A Ayestarán y al equipo le costó adaptarse a este nuevo sistema. Prueba de ello fue que, antes del encuentro contra Veracruz, Santos había perdido dos juegos, empatado tres y apenas ganado un encuentro. Sin embargo, en el juego contra Tiburones quedó plasmada, con mayor claridad, lo que el ex timonel de Tecos quiere con los laguneros, es decir, que con base a los contragolpes se agreda al rival. Y así fue, ya que los albiverdes constantemente atacaron de esa forma. Incluso, en el segundo gol, fue una combinación entre el Tavares y Rentería, que éste último terminó por definir en una descolgada que hizo la escuadra norteña.

"Estábamos seguros de que la victoria iba a llegar, estábamos en el camino. Eramos dominantes en los partidos, pero lógicamente un buen resultado te da la confianza y tienes más determinación", explicó el español.

Así, el campeón cambió de filosofía. Pasó de atacar en bloque a las transiciones rápidas de defensiva a ofensiva y pareciera que comienzan a digerir el sistema. Pero, para que puedan defender la corona, les falta perfeccionar y, a su vez, que sigan sumando de a tres para meterse a la liguilla.