Dictan prisión cautelar de 2 meses a 18 detenidos en riña

Podrían encontrar alternativas de solución como reparación del daño y con ello salir en un lapso menor.

Torreón, Coahuila

En la audiencia para revisar el caso de los 18 jóvenes que participaron en riña en el Estadio Corona, tras el encuentro Santos vs Tigres, el juez determinó la medida cautelar de dos meses de prisión en el área de indiciados del Cereso de Torreón.

Será factor determinante la actuación del abogado defensor durante el proceso y de aportar pruebas favorables, podrían recuperar su libertad antes.

Mencionó que la acusación que formuló el Ministerio Público, en delito de Violencia en Eventos Deportivos que se encuentra en la Ley Estatal que deriva de una general, de eventos deportivos y cultura física, donde se incluye lesiones, daños y riña.

Familiares se entrevistaron con el delegado de la PGJE, Gerardo Márquez Guevara para manifestar su inquietud de la sentencia y será durante las próximas audiencias que podrían encontrar alternativas de solución como reparación del daño y con ello salir en un lapso menor.

Dentro de la audiencia celebrada en la sala de los Juzgados de lo Familiar, el juez de Primera Instancia en Materia Penal en Juicios Orales, determinó como legal la aprehensión de los 14 aficionados regiomontanos y cuatro de la localidad.

Son señalados como presuntos responsables del delito de lesiones, daños y riña por lo que fueron regresados al área de indiciados del Centro de Reinserción Social, al dictar como medida cautelar dos meses de prisión preventiva.

En la audiencia la autoridad analizó las imputaciones y cargos recabados por el agente investigador del Ministerio Público, adscrito a la Procuraduría General de Justicia, inició a las 16:00 horas primero para el grupo de aficionados del equipo Tigres, de Monterrey, Nuevo León y dos horas y media después para los laguneros.

Luego de que el titular del juzgado determinó la medida cautelar los jóvenes, salieron en custodia por agentes de Fuerza Coahuila, para ser trasladados al centro penitenciario, ante la mirada de familiares que pensaron recuperaían su libertad de manera inmediata.