Ayestarán, el líder de la tribu

Pako Ayestarán, el nuevo estratega de Santos Laguna, promete un mayor rendimiento ofensivo, recuperar el equilibrio y devolver las satisfacciones 

Pako Ayestarán
Pako Ayestarán (Javier Ríos )

CIUDAD DE MÉXICO

Francisco Ayestarán Barandiarán es un personaje atípico dentro del futbol mexicano, pintoresco y saludable para una Liga con miras a expandir sus fronteras, para atraer más y mejores proyectos deportivos.

Pako, como le dicen todos, comenzó su idilio con el balompié preparándose de lleno hace algunos años: se licenció en Educación Física, para luego obtener su cédula de entrenador; más tarde consiguió un máster en Rendimiento Deportivo.

Nacido en Beasáin, Guipúzcoa, España, hace 52 años, el ahora entrenador de Santos Laguna, inició su andar a nivel profesional como preparador físico, en escuadrones como Osasuna y Extremadura, para luego convertirse en el auxiliar técnico, en Tenerife, de Rafael Benítez, al igual que en Valencia y después el Liverpool, donde los éxitos acompañaron esta dupla.

Una Champions, una Europa League, dos Ligas ibéricas, una Supercopa europea, una FA Cup y una Community Shield, los mejores resultados de este binomio en el banquillo.

Su presente está ligado al campeón nacional, una escuadra que ha olvidado, de momento, su prestigio ganado a base de esfuerzo y que este verano consiguió su quinto título en el máximo circuito, en apenas 32 años de existencia; Ayestarán sustituyó a Pedro Caixinha en el timón verdiblanco, donde espera lograr que sus conocimientos y experiencia lo coloquen en lo más alto y devuelvan a la escuadra de Torreón a la cima.

“El equipo me recibió bien, no hay duda de eso. Todo aquel que viene a añadir valor al club, será bienvenido y eso espero yo en esta encomienda. La Liga mexicana es una competencia de primer nivel, muy competitiva. Me apetecía, después de mi experiencia en la Liga de Ascenso (Estudiantes Tecos); en mi camino he cometido muchas piias, pero fruto de eso, ahora creo tener la madurez para hacerme cargo de un cuadro  como éste. He mejorado y soy lo que soy gracias a ello”.

Ahora, como líder de una tribu de unos Guerreros adoloridos y en deuda, que apenas han conseguido una victoria en sus más recientes siete duelos, el estratega eueopeo confía en que el rendimiento mejore en poco tiempo; toma como premisas únicas el trabajo y la paciencia.

El timonel se ha empapado por completo en su nueva labor y sufriendo el duro clima de Torreón: “El calor es lo que más me ha costado desde que llegué”, bromea. 

“La afición espera mucho a nivel colectivo. Hemos hecho ciertos análisis de lo que le falla a este equipo y será cuestión de tiempo y del rodaje en el campo, para que se vaya mostrando su mejor funcionamiento. En cuanto al compromiso, la plantilla está para todo. Para mí, lo único innegociable es el trabajo. Estoy conociendo a los rivales e incluso estudiando a mis jugadores, para conseguir su mejor rendimiento”.

UN ESTILO DEFINIDO

Aprendiz de su amigo y socio, Rafa Benítez, hoy, al frente del Real Madrid, Ayestarán tiene una forma muy particular de asimilar el futbol y de vivirlo.

Llega a la cancha, cada vez que hay juego, con una libreta en la que anota detalles tácticos o yerros para corregir; es analítico al extremo, le gusta estar al pendiente de lo que publica la prensa, pero sin inmiscuirse demasiado; con sus jugadores es cercano, aunque no es su amigo, y sobre el acontecer en el césped, quiere que sean los suyos quienes propongan ante cualquier enemigo.

“No me gusta que mis equipos pierdan la pelota con facilidad, me agrada cuando los míos tienen el balón y que seamos nosotros quienes propongamos el partido. No me gusta que recibamos tantas opciones de peligro, como pasó ante Pumas; Santos va a ser un equipo atrevido, un equipo que proponga los juegos y que consiga resultados acordes a ello. Quiero que mis jugadores no tengan miedo en la cancha, que traten de jugar equilibrados. En la medida de lo posible, quiero un funcionamiento propositivo”.