La travesía de 10 refugiados para competir en Río

La delegación de deportistas refugiados está integrada por dos nadadores sirios, dos judocas congoleses, un corredor de fondo de Etiopía, además de 5 corredores de Sudán del Sur.

La delegación de refugiados que participó en Río 2016
La delegación de refugiados que competirá en Río 2016 (Reuters )

Ciudad de México

Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 serán los primeros en los que una delegación completa de atletas refugiados participará bajo la insignia de la bandera del Comité Olímpico Internacional.

Aquí las historias de estos deportistas:

Yusra Mardini - Siria

La historia de la nadadora siria de 18 años, que fue elegida como la abanderada del COI en la inauguración de este viernes en Maracaná, ha dedicado su vida a la natación, una herencia de familia, ya que su padre es entrenador de nadadores y tuvo que emigrar a Jordania para darle sustento a su familia.

Sin embargo, debido a los conflictos bélicos en su país, Yusra dejó la natación por un periodo de más de dos años. En este tiempo, ella y su familia se movieron a Turquía huyendo de la guerra.

Casi un mes después de haber salido de Damasco, capital de Siria, y de pasar por distintos lugares como Estambul y Beirut, lograron que un traficante de personas les reservara unos lugares en una embarcación rumbo a la isla griega de Lesbos, luego de que su padre pagara hasta 9 mil euros.

Sin embargo, la embarcación en donde viajaban tuvo un percance y naufragó. Fue ahí cuando Yusra y su hermana Sarah tuvieron que nadar durante casi tres horas a través del mar Egeo para ayudar a las otras 30 personas que iban con ellas y posteriormente encontrar tierra.

Más tarde, Yusra encontró asilo en Berlín. Ahora, después de esta travesía, Mardini buscará vestirse de gloria en Río 2016.


Popole Misenga y Yolande Bukasa Mabika - RD Congo

En su infancia, estos dos judocas vivían en las localidades de Kisagani y de Bukavu, esta última a sólo unos kilómetros de la frontera de Zaire con Rwanda, en medio de la espesa selva de África Central.

Estas localidades son afectadas por la guerra civil en la República Democrática de Congo. Ambos judocas huyeron de los conflictos armados que azotaban sus respectivas zonas de origen, para que posteriormente fueran trasladados a la capital Kinshasa, lugar en donde descubrieron el judo.

Popole se convirtió en judoca profesional al competir en campeonatos regionales. Sin embargo, cada vez que perdía una competencia, su entrenador lo metía con golpes en una caja de cartón por cuatro días y su único alimento era café y un pedazo de pan.

El desempeño de Popole , lo hizo clasificar al Campeonato Mundial de Judo de Brasil en 2013, competencia en la que fue eliminado en la primera ronda; tras la derrota, su entrenador infringió el mismo castigo. Esto le hizo pedir una solicitud de alojamiento en Brasil.

Tras obtener el estatuto de refugiado, Popole comenzó a entrenar en la escuela de judo fundada por Flavio Canto, un ex deportista que obtuvo un bronce olímpico.

Misma historia vivió la judoca Yolande Mambika, tuvo que ser separada de sus padres, huir de la guerra civil en Zaire y ser trasladada a Kinshasa, en donde conoció el Judo.

Empezó a participar profesionalmente en el Campeonato Mundial de Brasil en 2013, su preparador le confiscó su pasaporte y le limitó el acceso a la comida, e incluso fue enjaulada en dos ocasiones. Cansada de estos abusos, Yolande huyó del hotel y vagó por las calles en busca de ayuda.

Ahora, como refugiada en Brasil, ha ganado una plaza en el equipo Olímpico de Atletas Refugiados y entrena en la escuela de judo fundada por Flavio Canto.


Yonas Kindle - Etiopia

Yonas es un corredor de fondo proveniente de Etiopia, que desde principios del 2010 ha radicado en Luxemburgo, debido a los problemas políticos que azotan a esta nación.

Kindle empezó a correr en Etiopía principalmente en cross-country y 10 mil metros, por medio de maratones. Hasta el momento, su carrera ha sido corta como corredor profesional en Europa, ha sido dirigido por Yves Göldi, pero dentro de todo, Kindle ha logrado hacerse de varios títulos en competencias efectuadas en Luxemburgo, Francia y Alemania. En Frankfurt, corrió para su mejor marca situada en 2 horas y 17 minutos en el 2015.

Debido a que no puede representar a una nación en específico, hace unos días el COI anunció que Kindle sería parte de la delegación de atletas refugiados que estarán participando en Río 2016. A parte de ser competidor, Yonas Kindle maneja un taxi ahí mismo en Luxemburgo como medio de subsistencia para él y su familia.


Rami Anis- Siria

A lo igual que Yusra Mardani, Rami Anis es un nadador sirio que tuvo que huir de su país natal debido a los incontables conflictos bélicos que se suscitaban en el Medio Oriente.

Fue en el 2011 cuando su familia, viendo la situación tan terrible con los bombardeos que se estaban efectuando en Alepo, lo montaron en un avión directo a Turquía para buscar alojo con su hermano mayor, quien estaba estudiando en este país.

Hasta antes de que el conflicto estallara, Rami ya se había adjudicado títulos de campeonatos internacionales en las categorías de 100 y de 200 metros en estilo mariposa. Ya en Turquía, empezó a entrenar en las instalaciones del Galatazaray hasta el año 2015, año en el que viajó a Bélgica con su hermano para encontrarse con otros familiares.

Muy parecido a lo que sucedió con Mardani, Anis y su hermano consiguieron lugar en una embarcación gracias a las atenciones de un traficante de personas. La tripulación igualmente naufragó. Siendo rescatados, siguieron su travesía por la península balcánica, Europa central, Alemania y así hasta llegar a Bélgica.

En el mes de Octubre, Rami Anis fue seleccionado por el COI para formar parte de la delegación de deportistas refugiados para Rio 2016.


James Chiengjiek- Sudán del Sur

A los 13 años huyó de Sudán del Sur debido a la guerra y evitar ser capturado por grupos radicales.

Refugiado en Kenia, asistió a un colegio en una ciudad de las tierras altas, famosa por sus competidores. Ahí se dio cuenta del talento que tenía.

Al principio, no tenía calzado deportivo adecuado para correr. Algunas veces pedía prestado el calzado deportivo a otros chicos, pero independientemente del calzado que utilizara, ganaba.

Además de un buen resultado, su principal objetivo es inspirara a todos los refugiados, además de un ejemplo de superación a seguir.


Anjelina Nadai Lohalith- Sudán del Sur

Desde los seis años, Anjelina no ha cruzado palabra con sus padres, ya que se vio obligada a huir de Sudán por la guerra. Su pueblo fue destruido y lo único que sabe es que sus padres, afortunadamente, siguen vivos.

Descubrió su talento para el atletismo al ganar una competición escolar en el campamento de refugiados en Kenia, percatándose de lo rápida que ella era. Su principal motivación es ayudar a sus padres, así que ha aumentado su ritmo de entrenamiento para competir en la prueba de mil 500 metros en Río.

En caso de que obtenga un buen resultado, ayudará a los refugiados del Este de Africa y su logro será dedicado hacía sus padres y su gente, además de tener la esperanza de ser invitada a competiciones importantes.


Paulo Amotun Lokoro- Sudán del Sur

Hasta hace no mucho tiempo, Lokoro era un modesto cuidador de cabezas de ganado en Sudán del Sur, las cuales eran el sustento absoluto de su familia. Incluso, en mismas palabras del corredor, dice que "No conocía nada del mundo. Prácticamente llevo toda mi vida en guerra".

Lokoro ahora vive en Kenia, lugar a donde se fue para huir de los efectos del conflicto bélico que se viven en Sudan del Sur. Paulo vive en un campamento de refugiados donde ha destacado en deportes en el colegio y ganó una plaza en el equipo de refugiados que entrena ahora cerca de Nairobi bajo la dirección de Tegla Loroupe.

En declaraciones, Lokoro también ha dicho que proporcionalmente al resultado que obtenga en Rio, buscará que todo esto le permita mantener a su familia y a la gente que lo rodea.


Rose Nathike Lokonyen- Sudán del Sur

Lokoyen es una joven atleta que igual es originaria de Sudán del Sur. Hasta hace 10 meses, no tenía casi idea del talento que posee.

Nunca había tenido la oportunidad de competir, ni siquiera en pruebas amateur, luego de salir por la guerra en Sudán a la edad de 9 años.

Fue entonces, durante una prueba escolar en el campamento de refugiados cuando un maestro le sugirió competir en una carrera de 10 kilómetros. Al terminar, ella se dijo sorprendida de lo qué podía hacer.

No obstante, Rose aún está preocupada, ya que las lesiones han sido su mayor obstáculo "Es mi mayor reto", dice. Hasta hace poco, no se entrenaba con calzado deportivo profesional ni tenía un orientador profesional


Yiech Pur Biel- Sudán del Sur

Hace 11 años, en el 2005, Yiech tuvo que huir de las conflictos armados que se sucintaban en el Sur de Sudán, para terminar alojándose en Kenia, luego de también pasar bajo las líneas del conflicto en Uganda.

Ya en este Lugar, comenzó a apasionarse por el futbol, deporte que lo enamoró, no obstante también empezó a apasionarse por el atletismo.

En declaraciones, Biel ha dicho que competir en los 800 metros planos le estaría dando la llave para convertirse en embajador de los refugiados de todo el mundo.

"A través de la educación, pero también del atletismo, puedes cambiar el mundo", dijo el sudanés.