El largo camino de los clavadistas mexicanos a Río

Iván García y Germán Sánchez entienden que sobre ellos recaen muchas esperanzas de obtener otra medalla olímpica y esperan cumplir las expectativas tras pasar por un ciclo que, aseguran, fue más difícil que el anterior

Germán Sánchez e Iván García
Germán Sánchez e Iván García (Mexsport)

Guadalajara

Llegar a Río fue mucho más difícil, pero valdrá la pena. De Londres 2012 a la fecha, los clavadistas Germán Sánchez e Iván García tuvieron que sortear incontables adversidades que no habían experimentado y todo para conseguir de nueva cuenta su pase a unos Juegos Olímpicos. Toda esa dura experiencia también los preparó para responder con resultados a las expectativas que sobre ellos existen.

Los últimos cuatro años han estado plagados de logros para estos dos saltarines, pero también de sinsabores y complicaciones, es por ello que ahora los dos tapatíos han valorado y valorarán más cada salto que hagan desde la plataforma.

“Fue un ciclo bonito, pero complicado, con muchas cosas buenas y otras malas. Hubo lesiones, problemas que afectaron nuestro entrenamiento, decisiones de querer meter a unas personas y sacar a otras, entonces sí nos afectó. Al final, después de muchos obstáculos se logra el objetivo ganando campeonatos mundiales y medalla panamericana y centroamericana. Todo eso que pasamos nos ha hecho mejores”, comenta Iván García.

“Ojalá llegue la medalla. Sabemos que hay muchas personas, amigos, familiares, personas que no conozco y que ni siquiera son cercanas al deporte, que nos cuelgan la medalla. Se agradece que confíen en nosotros, pero no podemos asegurar nada. Esto no significa que nos demos por vencidos, pero de poco sirve hablar, hay que lograrlo. A veces hasta miedo me da abrir mis redes sociales por tanto apoyo, pero tengan por seguro que daremos todo”.

Germán Sánchez no fue menos expresivo que su compañero. Para el Duva asistir a Río es la coronación de un ciclo fenomenal, pero doloroso, el cual lo llevó a perder, por momentos, la tranquilidad que siempre lo ha caracterizado.

“Para donde volteo veo oportunidades. Se viene el cierre de cuatro años fenomenales en los que hubo de todo, nos costó mucho llegar a donde estamos, este ciclo incluso fue más difícil que el de Londres. Se valoran más las cosas y creo que de todo lo que hacemos día a día vamos a tener una recompensa. En este ciclo he llorado más, me ha costado más, me han hecho enojar al borde de querer golpear a alguien y por eso destaco este ciclo. En las dificultades se forman los mejores”, confesó Sánchez.

“Recuerdo todo lo que se hablaba en lo individual cuando me lastimé una semana antes de competir en Panamericanos. Después me pude recuperar, fuimos al mundial y ganamos el pase, pero son cosas que no vivía. Son cosas duras que me ayudaron a forjar mi persona”, continuó.

El tiempo entre junio y octubre del año pasado fueron especialmente difíciles para ambos competidores en cuestión de lesiones, pues Germán se perdió los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 debido a una lesión crónica que padece en el hombro. Meses después, el Pollo tuvo que ser operado de la rodilla.

Los problemas del deporte mexicano con la Federación Internacional de Natación (FINA) también mancharon un ciclo en el que los clavadistas llegaron a invertir hasta 50 horas de entrenamiento por semana. No obstante, hoy, ambos jaliscienses se preparan para pisar territorio brasileño, nación en la que esperan ser locales.

“Presiento que seremos como de casa allá. Siempre hay un gran vínculo entre México y Brasil y espero que la gente nos apoye ese día, incluso los brasileños. Si en Londres vi banderas de México creo que acá en Río supongo que habrá más”, finalizó Germán Sánchez.

LISTA LA SANGRE NUEVA

El debut olímpico de Rodrigo Diego y Melany Hernández ya está a la vista. A pesar de que son las dos nuevas estrellas de su deporte a nivel nacional, ambos clavadistas no se achican previo al compromiso más importante de sus vidas deportivas. Para el Rorro, esta competencia no lo asusta debido a que ya se visualizaba en ella desde antes de conseguir su boleto.

“Es un sueño más por cumplir esto que está a nada de suceder. Es lo más importante y por lo que me he estado preparando desde hace dos años. Mi mente está en Río desde que me dijeron que yo sería el responsable de pelear por esa plaza, por competir en trampolín de tres metros. Estoy tranquilo pese a que será mi debut. Sé que estoy en el mejor equipo, con las mejores personas y sé que si no se da para estos Olímpicos, estaré en Tokio 2020”, compartió.

Por su parte, Melany se mostró orgullosa de que los altos mandos de su deporte decidieran avalar su clasificación y la de Rodrigo por encima de gente experimentada y con mayor trayectoria en la selección mayor de clavados.

“Ahora estoy un poco nerviosa, pero con las ansias de que ya llegue esa justa. Hubo dificultad para conseguir el boleto y que lo pusieran a nuestro nombre; estuvimos en la Copa del Mundo y logramos el boleto para México, no para nosotros. Antes querían meter a Yahel Castillo y Laura Sánchez, pero al final la Federación se dio cuenta de que los nuevos talentos eran los que podían dar buenos resultados”.