Jornada de récords en natación

La primera noche en la alberca de Río de Janeiro fue espectacular, y dos de los cuatro oros llegaron con nuevas marcas, de la húngara Katinka Hosszu y del relevo femenil australiano de 4x100.

Sarah Sjostrom impuso récord en los cien metros mariposa
Sarah Sjostrom impuso récord en los cien metros mariposa (AFP )

Ciudad de México

La primera jornada de la natación en los Juegos Olímpicos dejó dos nuevos récords mundiales en las finales, con la húngara Katinka Hosszu en los 400 metros combinados, y el relevo australiano en el relevo 4x100 libres.

La dama de hierro de la natación, batió el récord mundial de los 400 metros combinados en la final de la prueba en Río de Janeiro 2016, para colgarse el oro.

Hosszu detuvo los cronómetros en 4:26.36 minutos, más de dos segundos por debajo de la anterior marca, establecida por la china Ye Shiwen (4:28.43) hace cuatro años en la final de Londres 2012.

"Es simplemente una locura que hubiera podido nadar dos segundos más rápido que todo el mundo, inclusive yo, es algo extraño", dijo la húngara después de la prueba.

El podio lo completaron la estadunidense Maya Dirado (plata), con un tiempo de 4:31.15, y la española Mireia Belmonte, quien se quedó con el bronce con un crono de 4:32.39.

"Al final veía el bronce (al alcance) y luché hasta el final, hasta que ya no podía más, y superé a la inglesa (Hannah Miley, cuarta)", expresó la española.

La Dama de hierro dominó la competencia de principio a fin, a veces sacando cuerpo y medio de distancia sobre su más cercana rival.

El público del centro acuático vibró con la velocidad de esta nadadora, que ganó la prueba en los dos últimos campeonatos mundiales y buscaba su primer título olímpico.

"Ha sido un largo camino, hubiera estado bien si no ganaba la medalla, pero estoy definitivamente feliz", indicó la nadadora, quien terminó cuarta en la distancia en Londres 2012.

Pero no estuvo sola en el Olimpo de la natación. El equipo de Australia rompió el récord mundial de los 4x100 metros libres femeninos y revalidó su título olímpico en Río.

Con una demostración de las hermanas Cate y Bronte Campbell, que nadaron junto a Emma McKeon y Brittany Elmslie, el relevo aussie detuvo los relojes en 3:30.65 minutos.

La anterior marca mundial pertenecía a las australianas (3:30.98), establecida en Glasgow en 2014.

En segundo lugar quedó Estados Unidos (3:31.89) y el bronce fue para Canadá (3:32.98).

Holanda, campeón olímpico de la distancia en Pekín 2008 y medalla de plata en Londres 2012, terminó en el cuarto lugar.

Estados Unidos lideraba la carrera seguida por Australia hasta los 200 metros, cuando Bronte Campbell entró en acción y remontó la diferencia ante Dana Vollmer.

Su hermana Cate, la nadadora más rápida de todos los tiempos en los 100 metros libres desde el mes pasado (52.06), completó la faena frente a Katie Ledecky y le dio a Australia nuevamente el título olímpico de los 4x100 metros libres.

JAPÓN Y AUSTRALIA

El japonés Kosuke Hagino se llevó la primera medalla de oro dirimida en la piscina olímpica al doblegar al estadunidense Chase Kalisz y al también japonés Daiya Seto en los 400 metros combinados.

Kalisz había derrotado a Seto en la fase preliminar, tras superarlo con un gran remate. En la final intentó nuevamente ganar viniendo de atrás, pero Hagino resistió su embestida y se impuso en 4.06.05 minutos. Kalisz cronometró 4.06.75 y se llevó la plata, en tanto que Seto hizo 4.09.71 y se quedó con el bronce.

"Mi familia me alentó, pasé momentos muy duros", dijo el asiático. "Sentí mucha ansiedad y pude hablar con ellos, sin ellos no estaría aquí".

Hagino había cosechado la medalla de bronce en el 2012 en Londres.

Australia ganó dos de las cuatro primeras medallas de oro, ya que Mack Horton se impuso en los 400 libre en 3.41.55, saliendo airoso en un nuevo duelo con el chino Yang Sun, plata en 3.41.68, el bronce fue para el italiano Gabriele Detti en 3:43.49.

El británico James Guy arrancó dominando la prueba y en momentos inclusive estaba por delante del récord mundial, pero el gas se le acabó en la última vuelta y Horton y Sun, nada amigos, disputaron un cara a cara electrizante.

Sun, dueño de cuatro títulos olímpicos y siete mundiales, estuvo involucrado en una polémica con Horton esta semana durante un entrenamiento, cuando le salpicó agua.

"Fue para saludarme, pero no respondí, no tengo tiempo o respeto para tramposos", afirmó el australiano más temprano, después de la clasificatoria.