Germán Sánchez ganó la plata para México en clavados

El tricolor logró el segundo lugar en la plataforma 10 metros, con una puntuación total de 532.70; es el cuarto metal para la delegación nacional en Río 2016. 

RIO DE JANEIRO, Brasil

Germán Sánchez rompió el pronóstico y se quedó con la medalla de plata en la plataforma de 10 metros en Río 2016 con una tarde extraordinaria de clavados que le dio una puntuación de 532.70, en la que solo fue superado por el chino Aisen Chen, oro con 585.30; el bronce fue para el estadunidense David Buodia con 525.25.

Ni la lesión en el hombro del jalisciense pudo robarle su segunda gran noche en unos Juegos Olímpicos, y ahora es doble medallista, pero tiene su primera presea individual. Su compañero en el podio de Londres 2012, Iván García, había clasificado tercero en la semifinal, pero fue perdiendo la confianza tras el segundo clavado en plataforma y terminó muy lejos de las medallas.

Aunque calificó con problemas a la final, el estadunidense David Boudia se hizo con el liderato en la segunda ronda, misma en la que los dos chinos demostraron que eran humanos y tuvieron ejecuciones deficientes. Boudía no aflojó y tuvo una sesión para pensar hasta en quedarse con el oro, pero erró en el sexto clavado, que le costó muy caro.

En la misma segunda ronda, García se pasó en la entrada y fue castigado en su salto de 3.6 grados de dificultad, pero no salió de la contienda en los puntos al mantenerse en los primeros seis, detrás de Germán, quien cerró quinto y mantuvo las buenas calificaciones en el tercer clavado.

Pero no fue así para Iván, quien se volvió a pasar , esta vez de forma más notoria para un 54.00, que ni el arma secreta de su quinto clavado podría salvar. Qiu Bo compuso su error con un clavado de 102.00, calificaciones perfectas de 10 que levantó al público de sus asientos.

'Duva' tomó la estafeta en la búsqueda del podio y se metió al cuarto lugar con un clavado de 98.05 que su entrenador Iván Bautista celebró a lo grande, pues sabía que en el caso del 'Pollo' habría que remontar y esperar un milagro.

El clavado de cuatro vueltas y media al frente en posición C, que lograban juntos cuando ganaron la medalla de plata en Londres 2012, se convirtió en su última oportunidad, pero fue un desastre.

Iván se volvió a pasar y esta vez fue por demasiado, el público le aplaudió para consolarlo, pero el daño estaba hecho.

Sánchez no falló, a pesar del menor grado de dificultad comparado con el de su pareja en sincronizado, no erró un solo detalle y mantuvo puntuaciones cercanas a los 90 en cada salto para colgarse su segunda medalla olímpica, cuando apenas tiene 24 años de edad.