Busca noquear la mala racha

El pugilista desea darle a México una medalla en boxeo y retomar una cosecha que se ha detenido en las últimas tres ediciones olímpicas


El peleador mexicano (azul) en acción
El peleador mexicano (azul) en acción (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 son los más recientes en que los que el boxeo mexicano logró subirse al podio, a través de Cristian Bejarano, quien consiguió bronce en los 60 kilos, pero ahora en Río de Janeiro hay esperanza que alguno de los seis peleadores nacionales terminen con la mala racha.

Raúl Curiel es uno de ellos, y tiene altas expectativas de lograr un podio, porque desde el 19 de abril de 2015, cuando obtuvo el pase en -64 kilos, el boxeador ha estado en constante preparación rumbo a la magna justa, y confía en llegar en excelente ritmo competitivo.

El tamaulipeco comenzó a practicar este deporte desde los ocho años por herencia familiar y en su primer ciclo en la selección mayor hizo realidad el sueño de ir a una justa olímpica.

El pugilista obtuvo el pase en la Serie Mundial de Boxeo, después de culminar en el segundo lugar del ranking del torneo, y ahora Curiel llegará con el estatus de subcampeón mundial juvenil en Armenia 2012.

¿Cómo va tu preparación rumbo a Olímpicos?
Hemos trabajado muy bien con el profesor Francisco Bonilla y estamos enfocados en dar lo mejor en los Juegos, desde que obtuve mi pase he estado preparándome, por lo tanto llegaré con buen ritmo competitivo, sé el tipo de rivales que vamos a enfrentar y estoy listo para quien se me ponga enfrente.

¿Cuáles son tus expectativas para Río de Janeiro?
Son altas, ya que siempre he soñado con unos Olímpicos y traerle una medalla a México, espero ser, junto a mis compa- ñeros, quien termine esa mala racha; quiero tener una buena participación por mi familia y mi tierra, por la gente que ha puesto su granito de arena para llevarme hasta donde estoy, voy a dar todo por una medalla.

¿Cuándo comenzó tu deseo de ir a Olímpicos?
Fue en 2012, desde que llegué a la selección nacional cuando tenía 15 años, fui agarrando ritmo y todo salió bien, es mi primer ciclo, tengo 20 años, estoy en la edad perfecta y con experiencia. Sin embargo, esa espinita me nació desde 2004 y lo tengo muy grabado, fue cuando Ana Guevara obtuvo medalla de plata en Atenas y desde ahí empecé a seguir mucho a Arturo Santos, otro boxeador tamaulipeco que fue a Pekín 2008, luego me basé en Óscar Valdez y ya quería unos Olímpicos, trabajé fuerte para cumplir este sueño.

¿Por qué escogiste el boxeo?
Desde los seis años comencé a practicar el boxeo, mi papá me lo inculcó, mi abuelo lo practicó y mi hermano mayor también, entonces es de tradición, lo llevo en la sangre y estoy orgulloso de ser el primero de la familia en ir a unos Juegos.

¿Cómo analizas el intento del sector profesional por clasificar a Río?
Como se dijo y como estaban las expectativas, un profesional nunca le va a ganar a un amateur, incluso hasta hubo un nocaut; un amateur lleva un proceso, una escuela y no es lo mismo un profesional, me daba igual si clasificaba alguien o no.