Lupita González no tuvo apoyo de Conade: entrenador

Juan Hernández, entrenador de la medallista de plata en marcha, destacó la 'bravura' de la atleta y, en contraste, señaló el abandono de la institución que dirige Alfredo Castillo

Lluvia de emociones en Lupita González tras finalizar la competencia
Lluvia de emociones en Lupita González tras finalizar la competencia (Imago7)

Ciudad de México

Se le escuchan hilos de alegría en cada frase, porque dice, a él como entrenador de marcha solo le faltaba que uno de sus atletas consiguiera una medalla olímpica para tener el currículum completo. Juan Hernández cumplió ese sueño con la plata que obtuvo María Guadalupe González en Río de Janeiro en los 20 kilómetros, mismo que saborea a distancia, porque en esta ocasión prefirió que su auxiliar Gerardo Muñoz fuera el acompañante de la atleta.

Entre risas, entre recuerdos de lo duro que resultó para ellos la preparación física de Lupita, Hernández no puede dejar de lado que CONADE les dio la espalda cuando lo único que le pidieron fue un transporte para moverse a los diferentes lugares de entrenamiento.

“Fue un sacrificio muy grande, porque nosotros no tuvimos el apoyo de CONADE, desde enero de este año hasta esta fecha, pero nos salieron unas personas, entre ellas la Universidad (Autónoma) del Estado de México, que nos quisieron ayudar y ahí está el resultado. Nos dio fisiatra, nos dio doctor y el transporte para que anduviera para allá y para acá, y afortunadamente le respondimos a esa Universidad”, dijo en entrevista con La Afición.

Luego agrega: “A CONADE en enero le pedí que me dieran o me prestaran una camioneta, porque yo teniendo un transporte para mover a mis atletas, con eso tengo yo para trabajar como debe de ser, pero sin transporte me siento ‘muy apachurrado’, porque no tengo lo necesario para que nos vayamos entrenar, el atleta no puede entrenar en un solo lugar, esa es mi estrategia”.

Lo que sí, es que menciona que el Comité Olímpico Mexicano sí les tendió la mano. Por ejemplo, cuando tuvieron que regresarse de Veracruz porque entró un huracán, y no pudieron terminar el entrenamiento diseñado allá, se quedaron todo el tiempo en el COM, con las facilidades necesarias.

“Su preparación se inició en enero, estuvimos trabajando en la Malinche tres semanas, nos cambiamos al Nevado de Toluca otras tres semanas, bajamos en Toluca tres meses, y de ahí nos fuimos al centro ceremonial otomí. Luego nos fuimos a Veracruz para hacer la última combinación de sus tareas para Río, pero ahí llegó un huracán y nos corrió”.

Tras una breve pausa, explica que, “entonces, nos fuimos al Comité Olímpico Mexicano, que nos ha apoyado tanto. Siempre trabajábamos tres veces al día, a las seis de la mañana ejercicios y técnica, almorzaba y a las 10:30 hacíamos trabajo largo y efectivo, luego llegábamos y la atendía la fisiatra y doctora, comía y descansaba. A las cinco de la tarde hacíamos trabajo leve”.

Juan Hernández tiene 69 años, con una larga carrera como entrenador en el deporte, misma que inició como aprendiz de la escuela polaca, por ahí de 1974. Y antes como ‘aguador’, sí, corriendo detrás de los atletas con un garrafón de agua.  Actualmente tiene un sueldo de poco más de 20 mil pesos, pero desde el Mundial de Marcha, las autoridades le prometieron ver su caso, pues un entrenador de tal recorrido, se dice, debe rondar los 50 mil pesos.