Jaime Lozano, el novato más valioso del banquillo

Jimmy es la imagen del recambio generacional de entrenadores en Primera División, el más joven del máximo circuito; toma a Querétaro luego de dos años a cargo de la Sub 20

Jaime Lozano, director ténico Club Querétaro
Jaime Lozano, director ténico Club Querétaro (Imago7)

Ciudad de México

Como futbolista, Jaime Lozano se caracterizó por ser frontal, un jugador profesional en diferentes aspectos, que trataba de cuidar su físico y pulir sus defectos. En Pumas, después de la práctica matutina, permanecía bajo la tutela de Hugo Sánchez para perfeccionar el golpeo en los tiros libres. Así fraguó su éxito. Compañeros y entrenadores, en su mayoría avalaron su rendimiento y actitud sobre el terreno de juego y fuera de él: "Qué puedo decirte, somos amigos desde las fuerzas básicas de Universidad, siempre ha sido una persona intachable", asegura Gerardo Galindo, ahora su auxiliar técnico.

Jugó durante 15 años en el máximo circuito nacional, siempre en Primera División, y fue en Tigres (2005-07) que concibió el ideal de convertirse en técnico una vez que su carrera culminara. Y sucedió. Colgó los botines entre la inactividad de Pumas y el comienzo de su preparación en el viejo continente, que consistió en un Máster por España, analizando y trabajando de la mano de entrenadores reconocidos; habló con estrategas y visualizó el ideal de su juego.

A inicios de 2015, por invitación de Joaquín Beltrán, vicepresidente deportivo, otro de los emblemas de Pumas durante el bicampeonato de 2004, amigo de Lozano y ex compañero de formación, tomó las riendas de Querétaro Sub 20, filial que serviría de laboratorio, que le funcionaría para tomar experiencia y para desarrollar su posibles fortalezas. Como escudero de esta encomienda, Jimmy eligió a Gerardo Galindo de auxiliar, que también estaba interesado en la dirección técnica. Su comienzo no podía estar mejor respaldado.

En sus primeros dos torneos, Lozano y compañía se enfrentaron a la dureza que significa quedar al borde de la gloria, porque en el futbol no existe la justicia. Con el filial de Gallos, durante el Apertura 2015 sumaron una importante cantidad de puntos, que les colocaron como líderes, pero en cuartos de final, sin opción a más, Santos Laguna les dejó fuera: "Son ese tipo de experiencias las que te van curtiendo, las que te fortalecen y te hacen crecer", dijo por entonces el propio Jimmy.

Un semestre más tarde, en el Clausura 2016, con el primer equipo en crisis, peleando el descenso, la filial Sub 20 brindó un resultado inmejorable: ante Tijuana, en cancha ajena, los jóvenes Gallos Blancos se coronaban en su categoría: "Es premio a tanto esfuerzo de los chavos, a todo lo que hemos trabajado y sacrificado en estos meses", revelaba su entrenador. Este significó el primer título en categorías inferiores para la institución, el primero para Lozano como estratega y le abrió las puertas del cuerpo técnico de Primera División.

Semanas más tarde, junto a Sergio Almaguer, se incorporaba como auxiliar de Víctor Manuel Vucetich, aunque el plan consistía en la proyección, como desde el inicio de su etapa en Gallos: "La intención es que algún momento, Jaime pueda hacerse cargo del primer equipo, sabemos de su calidad como entrenador y de lo que nos podría aportar con cierto aprendizaje", comentó Joaquín Beltrán. Y apenas unos meses más tarde, en la cancha de La Corregidora, gracias a una actuación sobresaliente de Tiago Volpi, los Gallos conseguían el campeonato de la Copa Mx.

Sin embargo, la inestabilidad de resultados acarreados al inicios de este torneo apuró la salida de Vucetich del timón gallo, y entonces, con 37 años de edad, convirtiéndose en el entrenador más joven de la Liga Mx, le llegó la oportunidad a Lozano Espín: "Le aprendí muchísimo a Víctor Vucetich, estar trabajando cerca de él, me dio una idea del por qué es tan exitoso; deseo hacer las cosas bien en Querétaro, refrendar lo que trabajamos en categorías inferiores y sacar adelante mi encomienda", reveló en su presentación oficial, el pasado miércoles.

No tuvo ni una semana de trabajo, cuando le tocó enfrentar a Cruz Azul, en el Azul, un rival con el que guardaba confidencias, equipo en el que jugó, y al que le convirtió su primer gol como profesional. Después de 90 minutos, un empate por la mínima era el resultado final. Jaime miró al cielo y agradeció. Minutos después, en conferencia de prensa, con los periodistas delante, recalcó la actitud de su escuadra: "La preparación no fue de tantos días y ahora solo puedo agradecerles su entrega".    

ESTILO SOBRIO

Como futbolista y ahora como entrenador, Jaime Lozano siempre ha manejado un discurso tranquilo, no gusta de polémicas y es claro. En Pumas, inmortalizó la frase 'Hecho en Cu', mostrando un amor incondicional al equipo; de hecho, ni en el peor momento de su carrera, cuando Ricardo La Volpe le marginó de la Copa del Mundo de 2006, en la que fue primordial para que el Tri accediera a la justa, se lanzó contra el argentino: "Tuvo sus razones y las respeto, no las comparto, pero pensó que era lo mejor para el equipo".