El renacer del 'Tito'

El ariete de Gallos Blancos ha encontrado el nivel del que las lesiones lo alejaron y hoy manda en el ataque de Querétaro; espera un cierre digno y ya piensa en el próximo torneo 

Tito Villa celebrando un gol
Tito Villa celebrando un gol (Mexsport)

Ciudad de México

P ara el Torneo Clausura 2006, Atlas oficializó el pase de un delantero argentino, de un ariete procedente de Rosario Central (formado en Huracán), que llegaba a Guadalajara para demostrar su poderío. Le antecedían 18 anotaciones con los Canallas. Aunque se sabía de su calidad, pocos sospecharon que aquel oriundo de Santa Fe (24 de febrero de 1982) se haría de un lugar en el balompié nacional mediante goles, entrega y profesionalismo. Es Emanuel Villa.

Hoy, a 10 años de distancia de su arribo, Tito completa 273 enfrentamientos, suma 116 anotaciones y dos títulos de goleo (Apertura 2009 y Apertura 2015), luego de pasar por las filas de Atlas, Cruz Azul, Tigres y ahora Querétaro. Es un veterano ilustre del balompié azteca, que sigue vigente gracias a su pundonor: "Ha sido mucho tiempo en México, pero cada torneo ha sido único, ha representado algo especial en mi carrera; quizás me ha faltado ser campeón, pero confío en que llegará tarde o temprano".

Luego de un par de torneos inactivo (Apertura 2013 y Clausura 2014), Tito volvió a sonreír en Querétaro. En La Corregidora, su nuevo hogar, el atacante de 34 años dejó atrás sus lapsos negativos, sobre todo en Tigres y Pumas, para dar paso a una nueva faceta, asumiendo el papel de estelar en el aparato ofensivo de los Gallos; con él en la última línea, el cuadro de Víctor Manuel Vucetich ya se instaló en la final del Clausura 2015 y llegó, recientemente a las semifinales de la Concachampions 2015-16, y pese a que la presente Liguilla es un sueño imposible para el equipo, Villa desea una revancha próxima.

"Estoy muy tranquilo, me siento muy bien, he renovado por dos años más, con opción a un tercero, y aunque me siento un poco en deuda por el semestre complicado que tuvimos, tenemos este fin de semana, frente a Puebla, una oportunidad de sumar tres puntos y no terminar en los últimos lugares de la tabla general".

¿Cómo vives la cotidianidad en Gallos Blancos?

Estoy muy contento, ha sido un proceso muy lindo, como renacer en Querétaro, luego de las lesiones que viví en Tigres y la inactividad en Pumas. Mi nivel ha vuelto a ser importante y me he sentido muy cómodo, a gusto, como en casa. Esta institución tiene como objetivo seguir trascendiendo, no conformarse con lo que se ha logrado hasta el momento (en menos de dos años, una final de Liga y una semifinal de Concachampions). Ahora falta consolidarnos.

Pareciera que te acomoda la esencia de equipo luchador, ¿es así?

Me ha ido bien en casi todos mis equipos en el futbol mexicano, tal vez en Tigres fui más irregular por las lesiones, pero eso fue circunstancial; mucho del funcionamiento depende del entrenador, del esquema táctico. Acá en Querétaro me ha ido bien hasta ahora.

¿Cómo ves los cambios que ha tenido la Liga?

Ha venido en crecimiento en años recientes, el país, la Liga, la selección, todos han crecido. Hoy, figuras como André-Pierre Gignac dejan Europa para venir a México, para elegir a este futbol como su mejor opción laboral. La Liga Mx ha ganado prestigio en estos 10 años y también nivel en la cancha. Está todavía por encima de la MLS.

¿Qué ha significado tu estancia aquí?

Es lo mejor que me ha pasado, esa es la realidad. Llegué muy joven (23 años) y los goles se me fueron dando, me quedé por el calor de la gente, por la competitividad del futbol mexicano y con la intención de hacerme de un sitio, de ganarme un lugar. He pasado por varios equipos y en todos he tenido la suerte de no quedarme en deuda con el marco rival.