Con el sello de la casa

Fiel a su esencia, Joaquín Beltrán se desempeña como director deportivo, construyendo una nueva etapa en su trayectoria; aún extraña las canchas 

Joaquín Beltrán
Joaquín Beltrán (Santiago Chaparro )

CIUDAD DE MÉXICO

La carrera futbolística de Joaquín Beltrán se basó en ponerle esfuerzo máximo a cada día. Como defensor central, ya fuera con Pumas, Necaxa, Cruz Azul o Querétaro (equipo con el que acabó su trayectoria), El Capi se distinguió por la fiereza con la que protegía la pelota, la valentía con la que se iba al frente, pese a que sus condiciones técnicas no siempre fueron las más adecuadas:"Me maté todos los días por ganarme un lugar en mi equipo, lo hacía en todos los entrenamientos", resume.

Hoy, detrás de un escritorio, Beltrán Vargas, a sus 38 años, está convertido en director deportivo de los Gallos Blancos; Joaquín sigue brindándose al máximo e intentando, desde su sitio, lograr algo similar a lo que consiguió sobre el terreno de juego.

Luego de algunos años como analista en los medios de comunicación, hace poco más de doce meses se sintió listo para dar el salto y asumir un papel diferente.

"Cada ámbito ha tenido su magia y cada uno lo disfruté por igual, intentando aprender a diario. Me quedé muy en paz con lo que viví como futbolista; después de retirarme, me incorporé por invitación a seguir analizando y viendo futbol, pero desde otra perspectiva. A la par de mi incursión en televisión (TDN), terminé mi curso como entrenador y realicé diferentes congresos en Europa para actualizarme en muchos aspectos. Toda esa experiencia me sirvió para aceptar la propuesta de convertirme en directivo de Querétaro (2014), gracias a Arturo Villanueva".

Aunque su carrera fue larga –14 años en activo–, al realizar el análisis de lo vivido en las canchas, Beltrán asume que quedaron pendientes en su trayectoria situaciones que hubiera disfrutado, pero que no sucedieron: "Me hubiera encantado ser más constante en la selección nacional, jugar un Mundial, pelear por un lugar en el representativo mexicano; militar en Europa creo que también es algo que deseaba. Muchas de esas decisiones no dependieron de mí".

Adaptado a la vida en Queré- taro, Beltrán está comprometido con el proyecto, que ya le dio un subcampeonato y la clasiicación a la Concachampions en curso; sin embargo, para seguir en una línea ascendente, individual y colectivamente, se pone metas a cumplir, como en su carrera de futbolista, por complicado que parezca.

"Cada triunfo se disfruta muchísimo, a mí me toca ver situaciones del lado deportivo, y vivo intensamente, como un aicionado más, lo que sucede con Gallos Blancos. Desde que la nueva administración llegó a este club, los cambios poco a poco han ido aportando dividendos, pero no podemos conformarnos con llegar, tenemos que seguir así, mantenernos de la mejor manera que nos sea posible”, acota desde su oficina en el Cegar.

En su aventura como dirigente, Beltrán buscó aliados, gente de su conianza para que asumiera, de la mano, otras responsabilidades dentro de la institución queretana y para su regocijo, han dado resultados. Joaquín colocó a Jaime Lozano y Gerardo Galindo como director técnico y auxiliar, respectivamente, del equipo Sub 20; hoy, esta filial, marcha como sublíder del Clausura 2016, al igual que el semestre pasado.

“Además de las mejoras físicas a nivel de infraestructura, tanto en nuestros campos de entrena miento como en el estadio, hemos reformado al equipo desde las raíces. Hoy, con gente muy preparada como Jaime Lozano, en el caso de la Sub 20 y para abajo, Querétaro cuenta con toda una plantilla de profesionales para no solo contender, seguir siendo referencia el día de mañana”.

Fiel a sus valores, la mayoría aprendidos en Pumas, Beltrán ejerce y decide por el bien de un club humilde, pero con miras a trascender en la Liga MX. Justo como lo él lo hizo como futbolista.