Querétaro, la franquicia maldita

La franquicia de los Gallos Blancos ha sufrido todo tipo de problemas durante su estadía en Primera División; tres descensos en menos de 20 años, su saldo

Gallos Blancos, tras su derrota contra Atlante
Gallos Blancos, tras su derrota contra Atlante (Mexsport)

Ciudad de México

Gallos Blancos de Querétaro ha tenido un andar problemático en el futbol mexicano, desde la pérdida de la categoría, pasando por temas extra cancha: lavado de dinero, hasta la posible desafiliación del equipo debido a que su propietario, Amado Yáñez, está relacionado con una investigación por fraude de la compañía Oceanografía.

El difícil camino de la institución queretana comenzó en la temporada 1993-1994. El conjunto tuvo una temporada irregular, lo cual los orilló a cerrar a tambor batiente el torneo, pero desafortunadamente no pudieron lograrlo y los entonces dirigidos por Rubén Matturana sufrieron su primer descenso.

Diez años más tarde, y después de batallar en la Primera A, nuevamente Gallos se encontró en el máximo circuito y a las puertas de la Liguilla. Gallos logró meterse a la Fiesta Grande y, semanas después, la franquicia desapareció debido a que sus dueños, presuntamente, estaban inmiscuido en delitos. Una década más tarde, y como lo informó La Afición, se confirmó que un narcotraficante colombiano lavó dinero en el equipo.

Nuevamente las constantes problemáticas acosarían a Gallos, pero ahora en el 2007. Después de regresar a la Primera División del balompié azteca y pelear palmo a palmo la categoría con Santos Laguna, Querétaro no pudo vencer en la última jornada al Atlas ya que perdió dos goles a cero que, combinado con el triunfo de los Guerreros por idéntico marcador en contra de Cruz Azul, condenó nuevamente al conjunto emplumado a visitar la categoría inferior.

El año pasado se repitió la historia, pero esta vez con un resultado muy al estilo del futbol mexicano. Querétaro regresó al máximo circuito y luchó para quedarse; sin embargo, perdió la lucha por el no descenso contra Puebla, pero Gallos solo perdió la categoría algunas semanas, ya que Amado Yáñez compró la franquicia de Jaguares de Chiapas y la trasladó a Querétaro, por lo que la institución emplumada siguió en la Liga MX.

Sin embargo, el 2014 no cambió la historia de Gallos. La escuadra queretana está en peligro de ser desafiliada ya que la empresa de Yáñez, Oceanografía, fue intervenida por la PGR debido a presuntas irregularidades en torno a un financiamiento bancario, lo cual dejó a la institución a las puertas de otro episodio de la maldición de los Gallos Blancos.