La ruta legal del Querétaro

Como en 2004 con Santos y León, el SAE está facultado para entregar la administración temporal de las franquicias Gallos y Delfines a un tercero, venderlas o donarlas

Club Gallos Blancos
Club Gallos Blancos (Mexsport)

Ciudad de México

A estas horas no hay certezas respecto del futuro de las franquicias Gallos Blancos del Querétaro y Delfines del Carmen (Liga de Ascenso); lo concreto es que ambas entidades están aseguradas por la PGR y sus bienes transferidos al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), por ser parte de la empresa Grupo Delfines, su operadora, y la que está siendo investigada a nivel federal por un fraude millonario.

El artículo 1 de la Ley Federal para la administración y enajenación de bienes establece que "el SAE podrá administrar, enajenar o destruir directamente los bienes que le sean transferidos o nombrar depositarios, liquidadores, interventores o administradores de los mismos, así como encomendar a terceros la enajenación y destrucción de estos".

La problemática que afrontan Gallos y Delfines no es nueva, ya ocurrió el 22 de abril del 2004, cuando el SAE formalizó con Grupo Modelo la entrega de la administración del Santos Laguna, ante el litigio que afrontaba su propietario Carlos Ahumada, con cargos de fraude por parte del Gobierno del Distrito Federal, caso que también afectó al León por las mismas razones y con el mismo destino.

La ruta para Gallos y Delfines podría ser la misma de entonces, facultado el SAE por ese artículo 1 para entregar a una administración verificada los bienes de las franquicias, misma que estará obligada "a rendir al SAE un informe mensual sobre los mismos y darle todas las facilidades para su supervisión y vigilancia" (artículo 8), como se dijo en 2004, "para darle certidumbre administrativa a los integrantes del club, a su cuerpo técnico, así como a su afición", mientras dure el litigio entre Oceanografía y sus acreedores defraudados.

Según el artículo 31 de la Ley, los procedimientos de enajenación de lo que ha sido transferido al SEA serán la donación y la compraventa; el 36 faculta a vender dichos bienes en las modalidades de licitación pública, subasta, remate o adjudicación directa (artículo 38), a valor del mercado, aunque también puede encomendar "a las dependencias o entidades de la Administración Pública Federal, a las autoridades estatales o municipales, o a personas, empresas o instituciones especializadas en la promoción y venta de los mismos, cuando estime que su intervención permitirá eficientar el procedimiento de venta".

La adjudicación directa, como en los casos de Santos Lagua y León en 2004, procede cuando (artículo 68), "se trate de bienes cuya conservación resulte incosteable para el SAE", como es de suponerse una franquicia de futbol, que supone un costo de unos 20 millones de dólares (sin plantilla) y costos de operación mensual superiores a 1 mdd.

En todo caso, el Reglamento de la Ley establece en el artículo32 que "el SAE ordenará la práctica del avalúo de los bienes que le sean transferidos".

Para el artículo 41 de la Ley "en las ventas que realice el SAE, debe pactarse preferentemente el pago en una sola exhibición", y según el 40 "se abstendrá de formalizar alguna venta, cuando de la información proporcionada por la autoridad competente tenga elementos para presumir que los recursos con los que se pagará el bien no tienen un origen lícito".

La Ley también contempla la devolución de los bienes: si hipotéticamente Amado Yáñez y Oceanografía debieran ser resarcidos en sus bienes, el artículo 23 de la Ley Federal para la administración y enajenación de bienes dice que cuando proceda "el depositario, administrador o interventor cubrirá los daños ocasionados por su uso"; los artículos 24, 25 y 26 establecen cómo será esta devolución, incluyendo el reclamo al SAE por indemnización a causa de una mala administración en ausencia.

La Liga Mx tiene como alternativa dos rutas, la primera es la desafiliación, prevista en el Reglamento de afiliación, nombre y sede en su artículo 66 (inciso d), que dice: "Un afiliado perderá su afiliación si el dueño y/o los directivos del club incurren en actos delictivos o de dudosa reputación, a juicio del Comité Ejecutivo", lo que no ocurrirá porque en el escenario del presidente Decio de María estará que Gallos y Delfines concluyan la temporada.

El segundo escenario es simplemente ignorar lo anterior y esperar que sea el SAE el que establezca la ruta legal que determine el futuro de ambas entidades. Todo apunte a ello.