El enigma de Torales

El contención paraguayo acumula apenas 10 minutos de acción en lo que va del torneo, en actividad de Liga; las lesiones le han mermado y no le han permitido mostrar su mejor versión

Silvio Torales
Silvio Torales (Mexsport)

Ciudad de México

A finales del 2014, la directiva de Pumas anunció con bombo y platillo la contratación de Silvio Torales, quien llegaba para suplir al veterano Martín Romagnoli. Proveniente del Nacional de su país, y con 23 años, parecía una inversión a futuro, adecuada para un plantel que se encontraba en reconstrucción.

El volante ofensivo era pretendido por Guillermo Vázquez desde que este había dirigido a Cruz Azul, y la dirigencia había hecho un esfuerzo por traerlo. Antes de que llegara el 2015, en los últimos días de diciembre, Torales Castillo estampó su firma por cuatro años y se ligó con Pumas.

Una lesión muscular le impidió iniciar en el primer duelo del torneo, frente a Querétaro en CU, aunque entró de cambio en el complemento y con un disparo que pegó en el poste, dejó en claro que su técnica le brindaría satisfacciones a la afición auriazul y a los que habían apostado por él para que recalara en México.

A lo largo del Clausura 2015, Torales completó 14 encuentros, sumando 842 minutos, pero nunca logró compenetrarse con David Cabrera, su compañero de línea en el mediocampo. Este sector representó inestabilidad para los del Pedregal, dejando dudas sobre el rendimiento, sobre todo, de Silvio.


Las lesiones le mermaron su desempeño e incluso en algunos compromisos Kevin Escamilla tuvo que suplirlo. Mal y de malas para el recién llegado. La paciencia se acortó para el segundo semestre del año. Los altos mandos trajeron a Alejandro Castro para suplirle en la titularidad; aunque Cabrera la perdió también, con Javier Cortés tomando su lugar, el principal afectado ha sido Torales, que apenas sí completa 10 minutos de juego en lo que respecta a la Liga.

Este tiempo se reparte en dos encuentros en los que ha ingresado de cambio. Su presencia y aporte han sido mínimos. Independientemente de lo que se consiga en la Liguilla, Pumas competirá por la Copa Libertadores del siguiente año, y aunque tendrá que contratar a más de un eslabón para ampliar su baraja de opciones, parece ser que la inactividad de Torales es un mensaje claro: es probable que el guaraní, con todo y la amistad que liga con Darío Verón, abandone Ciudad Universitaria a inicios del siguiente curso.

REGOCIJO EN LA COPA

El torneo de Copa representó el único aliciente para Torales en el segundo semestre del 2015. Aunque el cuadro de la UNAM quedó eliminado de dicho certamen en las primeras de cambio, fue aquí donde Silvio recuperó la continuidad (disputando 66% de los minutos), e incluso se hizo presente en el marcador –durante cinco ocasiones. Lo que no logró hace en la Liga, el paraguayo lo consiguió en esta competencia, pero parece que esto no será suficiente...