La renovación del banquillo

Este domingo, Pumas y Chivas se enfrentarán en su inicio del AP16; pese a que es un juego de tradición, sus timoneles personifican la nueva guardia de entrenadores que nutren la Liga Mx


Matías Almeyda de Chivas y Francisco Palencia de Pumas
Matías Almeyda de Chivas y Francisco Palencia de Pumas (Imago7)

Ciudad de México

Comienza el Torneo Apertura 2016 para Pumas y Chivas y más allá de la expectativa por ver las novedades de dos de los llamados cuatro grandes, la afición de ambos escuadrones también podrá disfrutar del duelo de los banquillos. Por cuenta de Universidad, el estreno de Francisco Palencia, una ex figura de la institución, que inicia su proceso al frente de los felinos; del lado rojiblanco, el argentino Matías Almeyda comenzará su tercer semestre, a menos de un año de su llegada.

Ambos estrategas personifican la nueva guardia de los entrenadores en la Liga Mx. Paco, con experiencia previa en el Sant Cugat de Barcelona, donde dirigió a juveniles, espera devolverle la mística histórica a Pumas, la garra en el terreno de juego y la fuerza con la que se elaboraba cada embate; Almeyda aguarda por seguir consolidando su proyecto en Verde Valle. Desde su arribo al timón, en relevo de José Manuel de la Torre, ya le acompañan dos títulos —Copa y Supercopa Mx— en su palmarés.

Además de compartir la cancha este domingo, Palencia y Almeyda son socios de estrategia: tanto Paco como Matías cuentan con espíritu ofensivo en sus esquemas. Sus equipos gustan del buen juego de balón; permea la esencia de ataque y, por si fuera poco, utilizan en la mayoría de los casos, el 4-2-3-1 como su principal herramienta para conseguir el resultado deseado. Hoy, serán rivales.

Para Palencia, el duelo significará reencontrarse con Chivas, escuadra para la que militó como futbolista (2003-2005) y luego como directivo (2013-2014). Pero más allá de eso, Palencia tiene claro cuál es su objetivo en el inicio de su etapa: "Será un duelo inmejorable para iniciar el torneo, de ese tipo de partidos que cualquiera quisiera para comenzar una gestión. Estoy muy motivado, listo para lo que venga".

Almeyda, por su cuenta, intentará comenzar con el pie derecho el Apertura 2016. Sus pupilos, motivados por el medio boleto conseguido para la Copa Libertadores, harán el esfuerzo por refrendar su buen momento con un triunfo en el estadio Olímpico. La última ocasión que visitaron esta cancha, a finales del año pasado, un gol de Eduardo Herrera le brindó el triunfo a los de casa. Por la mínima, Pumas consiguió aquella vez los tres puntos.

Este encuentro también incluirá a los nuevos elementos que componen cada escuadra y los reflectores se posarán sobre ellos. Del lado de Pumas, al parecer solo Pablo Barrera iniciará el partido, pegado por la banda derecha. Los españoles de reciente arribo, Saúl Berjón y Abraham González comenzarán como suplentes. Los rojiblancos suman más incorporaciones: José Juan Vázquez, Néstor Calderón, Marco Bueno y Alejandro Zendejas.

A su regreso, luego de poco más de seis años de ausencia, Pablo Barrera también alzó la voz previo al duelo de Chivas, y dijo sentirse motivado y a la vez ansioso por una nueva etapa en la institución que lo vio nacer. El atacante ve como una revancha su retorno al Pedregal.

"Sé del compromiso que implica vestir esta camiseta y la oportunidad que se me presenta al estar de nuevo en casa. Espero demostrar lo que puedo hacer y ganarme un sitio lo antes posible. Vuelvo para aportar lo que he aprendido", señaló el nuevo '8' auriazul.

SIN REFERENTES

Otro pendiente, será ver cómo, tanto Chivas como Pumas, pueden sortear, en competencia oficial, la ausencia de sus más recientes referentes de ataque. Para El Rebaño, apenas hace una semana Omar Bravo partió hacia Estados Unidos, en medio de rumores e incertidumbre, para enrolarse con el Carolina RailHawks. Los rojiblancos quedaron huérfanos de un hombre gol y será la gran prueba para sus futbolistas más jóvenes.

Universidad Nacional, desde principios de junio, decidió deshacerse, por una buena suma económica, de Ismael Sosa, quien fue el motor ofensivo de Pumas en los últimos dos años y medio. La afición felina se quedó con un sinsabor importante, porque el argentino partió a Tigres, luego de manifestar varias veces el deseo de quedarse. Ahora, la encomienda de Palencia es que se olvide todo esto con una satisfacción en la cancha.