Razones para creer en Pumas

Una zaga que lidera Gerardo Alcoba, quien se multiplica en el campo y un ataque en el que Pablo Barrera genera y marca, donde le acompaña Britos como socio, son los principales argumentos del equipo en la liguilla

Matías Britos, Pablo Barrera y Gerardo Alcoba
Matías Britos, Pablo Barrera y Gerardo Alcoba (Mexsport / Imago7)

Ciudad de México

No ha sido un semestre sencillo. Pumas tuvo un comienzo de gestión por cuenta de Paco Palencia difícil, pocos eran los que creían en el equipo y menos aún, los que se arriesgaban en el pronóstico, a verlos en la fase final. Ahora, instalados en la liguilla y con Tigres como sinodal, la oncena del Pedregal intentará seguir sumando créditos a su favor... ¿Existen motivos en la cancha para creer que esto será posible? Sí, el cuadro de CU tiene razones para ilusionarse con un resultado positivo y no solo se debe a que se disputará en el estadio Olímpico.

A lo largo de este certamen, con todo y lo módico de su plantilla, Pumas consolidó realidades de diferentes futbolistas, que hoy le sirven como bandera para pensar en seguir avanzando. El primer ejemplo, recae en Pablo Barrera, artífice del pase, al marcar dos goles y una asistencia frente al Puebla, completando una temporada de resurrección futbolística, con cinco tantos y tres pases que terminaron en gol. El '8', desde la banda derecha, genera futbol y vértigo.

Barrera regresó apenas este semestre a Universidad, supliendo a Ismael Sosa, al menos en posición, y pese a las críticas, hasta de su propia afición, que no creía en una recuperación del volante, Palencia lo llevó poco a poco, convirtiéndolo gradualmente en inamovible de su esquema. Agarró ritmo, encontró goles y su nivel fue en incremento. Hoy, es la principal válvula ofensiva para desplegar talento. Y, a sus 29 años, asume el papel con naturalidad.

Como ya lo es desde hace algunos años, el mejor extranjero en ataque, por lo menos, es Matías Britos. El uruguayo asumió un papel diferente al que desempeñaba en la gestión de Memo Vázquez en el Apertura 2016. Paco Palencia prescindió de Eduardo Herrera como eje de ataque y colocó en este sitio al charrúa. No ha desentonado. Después de mil 403 minutos, sumó siete tantos.

La presencia de Matías se ha vuelto vital. Es un líder en el terreno de juego; lo mismo da instrucciones a los compañeros, que ánimos. Es una extensión de Palencia en el campo; la afición le ha situado en categoría de ídolo, y su pundonor en cada compromiso refuerza la hipótesis. Con victoria o descalabro, además, da la cara ante la prensa, mandado ese mensaje al resto de la plantilla. Amor por la camiseta, es lo que menos puede recriminársele.

En la zaga, quizás la línea más cuestionada y afectada de Pumas, con un torneo para el olvido de Darío Verón, y otros como Marcelo Alatorre, que incluso perdió la titularidad, Gerardo Alcoba ha levantado la mano nuevamente. El uruguayo regresó a la actividad frente al América, en el Azteca y aunque le costó coger el ritmo del resto, debido a una lesión muscular postergada por más de dos meses, ha vuelto a ser el de antes.

Alcoba Rebollo se multiplica en zona defensiva y es el principal eslabón que, desde esta zona, le da salida al equipo. Con él en la cancha, Pumas gana en referencia de marca, por su estatura, pero también tiene garantía de que contagiara y ubicara a sus compañeros. En Puebla, era el primero en los desdobles de La Franja para acudir en colaboración de los suyos; luego de que Alejandro Castro no estuviera tan fino, el propio Gerardo le daba instrucciones para no errar en el pase y seguir hacia el frente.

Otro punto a favor de Universidad, es que contará con el regreso de Abraham González, quien vuelve de la suspensión y que ha sido un elemento de sacrificio y contingencia para los auriazules. El español cayó con el pie derecho y se ha ganado a pulso el respeto de la plantilla y el cariño de la grada. Con él, Alcoba, Barrera y Britos como el frente fuerte, Pumas intentará en los primeros 90 minutos de la llave, hacerle daño a Tigres y comenzar a saldar la cuenta de la final perdida hace un año.

LA NUEVA GUARDIA

A los antes mencionados se les suman tres valores de recién ingreso y que han sido, al cien, mérito de Paco Palencia. Este semestre, además conseguir su primera experiencia como entrenador, Paco le ha dado oportunidad a tres canteranos que han cumplido con la labor de destacar en el primer equipo, y que por ahora siguen en su proceso de consolidación: Santiago Palacios, Kevin Escamilla y Jesús Gallardo.