Pumas encuentra la Liguilla en Puebla

Con un segundo tiempo ofensivo, tres goles a su favor y la minoría del Puebla por dos expulsados, Universidad Nacional consiguió su pase a la liguilla, donde se enfrentará a Tigres

Pablo Barrera festeja el pase a liguilla
Pablo Barrera festeja el pase a liguilla (Mexsport)

Puebla, México

Hay Liguilla en Ciudad Universitaria. Pumas venció por 0-2 al Puebla, a domicilio y aseguró su presencia en la fase final del torneo. Pese a que los primeros 45 minutos parecían indicar que se les complicaría de más, los felinos apabullaron en el segundo tiempo y consumaron un triunfo vital para sus aspiraciones. Pablo Barrera, marcó doblete y Matías Britos, que también mojó, señalaron el camino hacia la victoria.  

Pumas llegó a Puebla con la necesidad de ganar, en caso de querer estar en la fase final del torneo, para pelear por el título. Pero no se trataba de una empresa sencilla. Los felinos tendrían que arremeter contra los fantasmas que les siguieron durante sus salidas de Ciudad Universitaria, convirtiéndose incluso en la peor versión visitante del equipo durante los últimos 10 años. La misión tenía un alto grado de dificultad y más aún, pensando que se trataba de La Franja como rival. 

Los dirigidos por Ricardo Valillo no deseaban ser el equipo que prácticamente le entregara el boleto a la Liguilla a los del Pedregal y lo dejarían claro en la cancha. Habían pasado apenas tres minutos, cuando La Franja ya estaba encima de los universitarios, apretándolos en la salida y cortando sus intentos de avances. Y, como valor agregado, su afición, aplaudía cada esbozo de buen futbol. Pumas reculaba para reformular su estrategia.

Al 9’, Pumas se decidió con seriedad. Luego de un desborde a velocidad por la banda izquierda, autoría de Jesús Gallardo, este sirvió para Matías Britos, que conectó con dificultad, pero obligó a Christian Campestrini a emplearse a fondo. Todo quedó únicamente en la ovación del público a la hora de la atajada, pero también funcionó para calmar el ímpetu de un Puebla agresivo y así, revivir la intensidad de la visita.

Pero los minutos pasaban y el marcador no se movía. Cada instante transcurrido jugaba en contra de los de CU. Palencia se desesperaba con facilidad, se percibía a la distancia de su banquillo. Antes de los primeros 20 minutos, explotó contra Alejandro Castro, con el tercer fallo consecutivo del contención, en pases de mero trámite; Gerardo Alcoba se multiplicaba en zona defensiva y Pikolín Palacios se hacía acreedor a la multitudinaria rechifla al comenzar a dominar el balón antes de despejarlo.

Así, con la paridad en el marcador electrónico, se llegó a la recta final del primer tiempo, con un Pumas insistente, pero sin reales opciones de peligro; Universidad llegó algunas ocasiones a línea de fondo, pero careció de la fineza en el último toque, de un remate contundente. Puebla supo aprovechar los espacios y generó las suyas. En suspiros finales, Patricio Araujo salió expulsado. Los felinos tendrían 45 más el agregado, para ganar el encuentro.

La arenga de Palencia durante el descanso fue muy clara, precisa y con suficiente ahínco, porque su oncena saltó al campo con una actitud distinta. De hecho, al 48’, Campestrini evitó el primer tanto de la noche por parte de Pablo Barrera, luego de que el volante quedara mano a mano con el cancerbero y dentro del área… Al 52’, Héctor Schmidt recargó sobre Fidel Martínez, dentro del área, y el ecuatoriano maximizó las consecuencias. El árbitro, Miguel Ángel Flores, marcó penal de inmediato.

Pablo Barrera tomó la pelota de inmediato, la colocó en el manchón de cal y aguantó estoico el discurso del arquero argentino, las recriminaciones e injurias de Campestrini, con el fin de desconcentrarlo.  El colegiado silbó, indicando la ejecución y el ‘8’ no fallo ante la presión. 0-1 y posible Liguilla para Pumas, que si bien había iniciado con más fuerza, no había superado al cien al Puebla, aunque ya contaba con la ventaja en la pizarra.

Al 63’, Matías Britos consiguió el segundo para Universidad Nacional. El uruguayo quedó prácticamente solo en zona de definición, luego de que Fidel Martínez desbordara por la izquierda. El golpe anímico que sufrió el Puebla con el penal acarreaba el tanto del charrúa, que atento, decretó lo que ya parecía definitivo. UNAM estaría en la Liguilla, a menos que una catástrofe se atravesara en su camino.

Palencia quemó su primera opción de cambio con Santiago Palacios, sustituyendo a Alejandro Castro y colocando al ‘24’ en la media de contención. No desentonó. Esta era una posición que ya ejercía en Europa; su esencia ofensiva arrastró al equipo hacia adelante. Y si con 10 hombres se complicaba remontar, al 70’, Francisco Torres también se marchó expulsado a los vestidores, dejando con nueve futbolistas y una misión imposible al desdibujado Puebla.

Fue el propio Pablo Barrera quien, al 80’, logró el tercero de la cuenta, el segundo para él en el partido. A Pumas le espera Tigres en cuartos de final, con Tuca en el banquillo y el recuerdo de la final perdida de hace un año. Palencia cumplió con el objetivo matemático y ahora ilusiona a su afición con un nuevo campeonato. No tienen nada qué perder.