“La Liguilla es posible”

Marcelo Alatorre confía en la capacidad del plantel universitario para disputar la fase final del torneo; a casi un año de su llegada al Pedregal, valora la estabilidad conseguida

Ciudad de México

Lleva en los antebrazos los nombres de sus hijas. Kamila y Maia se lee en sus extremidades. "Son un recordatorio", asegura. Es Marcelo Alatorre, quien está a punto de cumplir un año en las filas de Pumas, un club que le cambió la vida, que lo ha colocado en escenarios soñados, como la final del Apertura 2015 y la Copa Libertadores.

Hoy, además de disfrutar un presente sólido, como lateral por derecha de Universidad, tiene como nuevo objetivo que los felinos se clasifiquen a la Liguilla del Clausura 2016, pese a que el boleto se ha complicado en las últimas fechas.

Con 15 puntos, Universidad Nacional enfrentará este fin de semana a Jaguares de Chiapas, en Tuxtla Gutiérrez, para ir definiendo si en su sendero se encontrará la pelea del título en el torneo local; a falta de 360 minutos de acción en fase regular, los tres puntos le urgen a los auriazules para mantenerse en la batalla de un puesto en la Liguilla. Marcelo Alatorre ve posible que el equipo pueda estar ahí.

"Desde el inicio del año, sabíamos que pelear por los dos torneos sería algo complicado. Los resultados se nos han dado en la Copa"


"Desde el inicio del año, sabíamos que pelear por los dos torneos sería algo complicado. Los resultados se nos han dado en la Copa, pero también queremos estar disputando la Liguilla. La intención es repetir lo que se hizo el torneo pasado, meternos a la fase final y luchar por el campeonato. La Liguilla es posible, depende de nosotros y de que este fin de semana sumemos otra vez tres puntos. La ilusión del grupo es ser protagonista".

Sobre el siguiente rival, Alatorre resaltó la posible ansiedad de la oncena de Chiapas, que intentará revertir la endeble imagen que dejaron la jornada pasada, cuando recibieron seis anotaciones de Monterrey: "Será un rival complicado, que necesita de los tres puntos para estar peleando, como nosotros lo hacemos. Tampoco podemos confiarnos".

En el cierre del torneo, los de Ciudad Universitaria, además de Chiapas, tendrán en su camino a los Xolos de Tijuana (en el Olímpico), visitarán al Querétaro y recibirán a las Águilas del América, este último en un encuentro clásico, de rivalidad añeja. Alatorre sabe que no puede haber más concesiones y que la obligación es obtener la máxima cantidad de unidades posibles para calificar.

"En el futbol mexicano no está nada escrito, y hay que decir que a Pumas también se le juega para no perder; en el cierre de la competencia tendremos distintos rivales, todos muy complejos, y también un enfrentamiento ante América, pero la intención es ganar todos los juegos. No podemos bajar los brazos, no podemos rendirnos por pensar que será complicado".

LOS CONTRASTES

Hay a quienes un equipo puede significarles mucho, quienes se identifican con unos colores apenas con sentirlos, y Marcelo Alatorre experimentó esto a los pocos días de ser jugador de los Pumas: "Ha venido a modificar todo, a ser lo más importante y lo mejor que me ha pasado. Semanas antes de llegar acá, viví un descenso con Leones Negros y aquí me siento de nuevo como si tuviera 17 años.

"La intención es repetir lo que se hizo el torneo pasado, meternos a la fase final y luchar por el campeonato"


La afición me ha hecho sentir en casa, a eso se debe mi entrega". El Chelo pasó de todo en sus inicios como profesional, sufrió la poca paciencia de los entrenadores que tuvo y careció en lo económico, pero se sobrepuso de la adversidad, como lo ha hecho en la cancha: "En Tecos y Leones padecí un poco, literalmente vivíamos del punto; en la cabeza no se iba la idea de que descenderíamos, pero eso también me ayudó a madurar, a crecer".

Ahora, a la distancia de lo tortuoso de su camino, aprecia los detalles que le indican que el esfuerzo realizado y cada jornada sufrida, han valido la pena. Quiere quedarse en el Pedregal por mucho tiempo, para el día de mañana ser recordado como un futbolista que, para Pumas, siempre sudó la camiseta.

"Cuando estás chavo y vives lo que a mí me tocó, siempre esperas que llegue un equipo grande, que alguien se fije en tu trabajo, que valore todo lo que has sufrido, eso significa el Club Universidad".