Pumas, equipo sin referentes

La lesión de Pablo Barrera, la baja de nivel de Abraham González y Gerardo Alcoba, así como los constantes claroscuros de Nicolás Castillo, tienen al equipo en crisis

Abraham González
Abraham González (Imago7)

Ciudad de México

A inicios de mayo pasado, Abraham González lamentaba su salida de Universidad Nacional y a través de un comunicado hacía oficial su adiós, luego de un año en el Pedregal: "Me voy, no sin antes agradecer a la afición por el apoyo en cada juego", decía. "Dejamos todo en el campo", remataba. Apenas un mes más tarde, el propio Rodrigo Ares de Parga, presidente del equipo, en el Régimen de Transferencias, anunciaba el retorno del contención español con bombo y platillo. El movimiento tenía congruencia, pues así la columna vertebral no perdía peso.

Sin embargo, hasta ahora, Abraham sigue a la deriva. Si bien el volante contó con un primer semestre destacado en México, aportando no solo en recuperación, también en ataque, el segundo torneo vino en franco declive. González jugó todos los partidos del Clausura 2017, pero sin el mismo peso; era un complemento de la defensa y el primer paso rumbo a la ofensiva, pero sin el éxito esperado. Hoy, las cosas no han cambiado mucho, el '10' se mantiene entre la ignominia y la incertidumbre.

Ya fuera con Francisco Palencia o Sergio Egea, Abraham funge como el motor del equipo, como el tipo de experiencia y el eslabón con mayor desgaste dentro de la estructura. Rodeado de jóvenes inexpertos y de otros jugadores que no han tenido su mejor rendimiento, como David Cabrera y Marcelo Díaz, González ha dejado en claro que no ha logrado cargar con el equipo felino. "Ha sido un torneo complicado, pero confiamos que recuperaremos las sensaciones positivas tarde o temprano", reveló el escudo.

Queda claro que Nicolás Castillo es uno de los delanteros más determinantes del futbol mexicano, pero el chileno, además de goles, ha marcado una tendencia, un detrimento dentro de su desempeño. El certamen anterior, el chileno marcó ocho veces, a pesar de haberse perdido algunos encuentros por expulsión, y lo peor, en la parte medular del torneo, el andino acusó recibo de lesiones y se ausentó por el complemento de dicha competencia, dejando huérfano el ataque auriazul y en este torneo no ha sido muy diferente, pues aunque registra cinco dianas, una vez más, se ha perdido varios compromisos, registrando apenas siete apariciones.

Su ausencia ha representado varias disyuntivas para el entrenador en turno, teniendo que improvisar al respecto, pues tanto el esquema de juego (4-3-3, la mayoría de las veces), como la dependencia por su centro delantero, le impide a Pumas conseguir resultados positivos. En su lugar, Universidad Nacional ha tenido que jugar con Joffre Guerrón casi siempre, pero el ecuatoriano, con un bajísimo nivel, no ha sido determinante. En ataque, queda claro, el equipo carece de un referente y se refleja en sus números: ocho tantos a favor.

En la zaga, Pumas también tiene una aparente baja sensible. De los 27 partidos que Universidad Nacional ha disputado en la Liga, Gerardo Alcoba se ha perdido ocho. Tan solo en este semestre, apenas ha podido intervenir en cinco duelos. La situación con el capitán es que, como Abraham o Nicolás, acusa recibo de una baja de nivel relevante, lo que ha impedido que ponga orden en la zona baja del equipo. No obstante, en el vestidor creen que hay posibilidad de revertir la situación.

"En cuanto a resultados sí está claro que estamos en una crisis, en cuanto a juego no, si vieron la primera parte contra Toluca fue muy buena, quizá el error fue que nos echamos atrás por la racha que llevamos, pero el equipo mostró cosas muy buenas, tuvo ocasiones dominó al equipo rival", dijo Abraham en conferencia. "En cuanto a resultados es una crisis muy larga, es inexplicable que llevemos tantos partidos sin ganar pero el domingo tenemos que ganar sí o sí para dar vuelta esto", abundó el español.

Finalmente, Pumas también ha carecido del vértigo y poderío en ofensiva que le brindaba Pablo Barrera. El volante se lesionó a finales de abril de este año. El extremo por derecha fue el pilar en el ataque del Apertura 2016, torneo en el que Universidad fue uno de los equipos más sólidos y que accedió hasta la Liguilla; sin embargo, una semanas más tarde, su arranque no fue tan determinante y lo peor fue que culminó su participación antes de tiempo. Hoy, ni siquiera ha vuelto.