La recompensa más anhelada

Santiago Palacios le otorgó un valioso empate a Pumas, que los mantiene en lucha por la Liguilla; el tanto ante Morelia significa revancha por años de formación en CU


Santiago Palacios celebrando el empate ante Monarcas
Santiago Palacios celebrando el empate ante Monarcas (Imago7)

Ciudad de México

Hace  poco más de cinco años, un espigado y rubio joven dejaba su país, para embarcarse en una aventura que le convertiría en adulto. Se trataba de Santiago Palacios, hoy futbolista de Pumas, que en ese momento abandonaba La Cantera para buscar suerte en el balompié holandés, pero no sin antes hacerse una promesa: volver y triunfar. No cerraba el ciclo, lo comenzaba, a la distancia, a miles de kilómetros de casa.

Palacios Macedo se marcho cansado de esperar una oportunidad en el cuadro estelar, una esperanza que le colocara en la órbita y el gusto del técnico en curso (primera etapa de Memo Vázquez), y fue gracias a que contaba con el pasaporte comunitario, debido a la nacionalidad francesa de su madre, que las puertas se le abrieron en la Tercera División de Holanda, con el modesto De Treffers.

Ubicado como media punta y hasta delantero centro, Santiago comenzó a llamar la atención y sobre todo a hacer goles; a la par de su desarrollo en la cancha, decidió concluir una carrera universitaria (negocios internacionales), por lo que la vida lejos de México comenzó a tomar cause. Así, hasta la temporada 2014-15, en la que 27 anotaciones en 28 compromisos le colocaron en un pedestal diferente.

El recién ascendido al máximo circuito neerlandés, Roda JC se fijo en sus cualidades y le ficho. Pero un vuelco inesperado apareció torciendo los ideales de Santiago… Después de una destacada pretemporada, su presencia no estaba garantizada en el primer equipo, por lo que decidió sacrificar el prestigio, salir prestado y jugar con el Maastricht, de Segunda, esperando mayor cantidad de minutos.

Concluyo el curso pasado con 31 apariciones y cinco anotaciones, además de nuevos conceptos aprendidos, pues lo habían empleado como contención con despliegue ofensivo. Dentro de sus planes estaba retornar al Roda, hasta que una llamada lo cambio todo. La nueva gestión administrativa de Pumas, interesada en devolver a canteranos sobresalientes a sus raíces, para resarcir las oportunidades no brindadas en el pasado, se interesaba en contar con él.

El sueño de triunfar en el equipo de sus amores, en el que anos atrás había dejado, volvía a aparecer en el panorama. Fueron semanas de incertidumbre, hasta que Palacios pudo anunciar por sus redes sociales el acuerdo entre Universidad y el Roda, para el traspaso del futbolista: “Vuelvo a casa; no puedo estar más contento”, tuiteo. Regreso a la que fuera su alma mater, pero lo hizo convertido en un tipo maduro, más centrado, que venía en busca de “minutos, pero también a aportar lo que se”, señaló a mediados de agosto, cuando arribo a la capital.

Ya instalado en el Pedregal, tuvo que acoplarse al estilo de juego de Paco Palencia, a la intensidad que exige en los entrenamientos, como justificación para pelear por la titularidad, y aunque amago varias veces con un debut que no llegaba, pues salía al banquillo de suplentes, pero parecía no existir para la mirada del técnico, el estreno por fin se dio la semana pasada, cuando en los finales suspiros del encuentro ante Veracruz ingreso al campo, todavía con ímpetu para dar una asistencia y que se consiguiera el 1-4 en el Puerto. Primer aviso.

Los días posteriores fueron diferentes a los primeros vividos en Pumas. Ya más acoplado y con la confianza del entrenador, tomo el relevo de Fidel Martínez durante el segundo tiempo del duelo ante Morelia, y con la encomienda de tratar de emparejar el marcador (tenían gol en contra). Santiago se mostro participativo, intentaba combinar con sus compañeros más cercanos, profundizando en cada oportunidad.

Al minuto 71’, Pablo Barrera le vio en el corazón del área y le sirvió sin pensarlo dos veces; pese a que la línea defensiva del Morelia trato de dejarlo en fuera de lugar, Santiago se mantuvo en posición legal, recibió el balón, se acomodo y disparo para vencer al Felipe Rodríguez, el arquero purépecha. No supo ni como celebrarlo. Era alegría contenida, la misma de los entrenamientos en los que después no era considerado por Palencia, servía como una recompensa a los anos en los que se marcho para crecer. Hoy, Palacios es realidad y desea ser solución.

5 COSAS QUE NO SABÍAS

1o A los 17 años llegó al Ajax Jiutepec, un escuadrón de TerceraDivisión nacional, de donde saltó hacía Universidad Nacional.

2o Guillermo Vázquez Mejía apostó por él para reforzar LaCantera; ni Tuca, ni Memo (hijo) le consideraron para integrarloal primer equipo.

3o En sus inicios en Pumas, como ocurrió con el Maastricht,Santiago jugaba de contención, olvidándose del gol y el ataque.

4o Su primer tanto con Pumas lo marcó jugando con la Sub 20,en octubre de 2010, frente a Tigres; compartía ofensiva conAlfonso Nieto.

5o Durante sus primeras dos temporadas en Holanda sufriólesiones severas: fractura de pie y una pubalgia.