Cruz Azul hunde a los Pumas

La Máquina no tuvo piedad y remontó un gol tempranero de Universidad para golear 4-1 y regresar a la senda del triunfo en la Liga MX

Cruz Azul goleó a Pumas en la Corregidora
Cruz Azul goleó a Pumas en la Corregidora (Imago7)

Querétaro

Pumas volvió a ser local en La Corregidora, como sucedió en 1999, con la huelga en la UNAM. Querétaro los recibió de adversa manera, más allá de que se adelantaron en el marcador, pues fungieron como la catapulta ideal de un Cruz Azul que reencontró su mística en ofensiva. Universidad cayó por goleada (1-4) y queda practicamente eliminado de cualquier aspiración por la Liguilla y no solo eso, los goles en contra y puntos obtenidos (7), los ubican como el sotanero general.

La prendió como venía. Mauro Formica interceptó un despeje mal brindado de Jesús Corona y puso a temblar a los celestes, pues su embate estuvo a nada de inaugurar el marcador en La Corrrgidora. Se juagaba el minuto 10 en la cancha de Querétaro. Partido de ida y vuelta, abierto, que se jugaba a tope para ambos. Cruz Azul permitía la asociación de un rival subestimado en la Liga local... Universidad aprovechó las conseciones enemigas.

En un contragolpe fraguado por Josecarlos Van Rankin, sí, el tan criticado lateral universitario, Pumas encontraría la llave del gol. El embate inicial culminó en tiro de esquina a favor de los auriazules, mismo que Abraham González sirvió para Luis Quintana y que este, dentro del área rival, definió con un potente disparo al 20'. Universidad recuperaba la confianza, el semblante y la sonrisa. Parecía un encuentro a modo para los de Sergio Egea.

El crónometro transcurría y más de lo mismo, un equipo ágil, que se anticipaba en labores defensivas para movilizar la pelota con dinámica, pero que adelante comenzaba a tener problemas para encontrar la vía correcta de definición, eso era Pumas. Y cuando más se le requería, en el partido que marcó su retorno a las canchas después de semanas de ausencia, Nicolás Castillo, el hombre gol de los felinos, abandonó el campo aparentemente lesionado. Mal y de malas.

Y para empeorar su escenario, Martín Rodríguez conseguiría el empate parcial en la recta final del primer tiempo. Al 39', el chileno se encontró la pelota a modo, para igualar el electrónico sin mayor dificultad. Impotencia y rostros desencajados por el lado de Universidad Nacional. Desesperación desde el banquillo e impotencia. Más allá de la igualada, las sensaciones eran de malestar. A remar contracorriente de nueva cuenta.

El complemento fue, de inicio a fin para Cruz Azul. La Máquina de Paco Jémez desplegó el arsenal ofensivo que le ha caracterizado en gran parte de este certamen y de inmediato lo reflejó en el campo. Habían pasado escasos segundos del reinicio, cuando Martín Rodríguez, sí, otra vez el chileno, adelantaba a los celestes en la pizarra, luego de marcar el 1-2 en Querétaro. En contragolpe cementero, los de La Noria tomaron mal parados a Pumas y aumentaron la diferencia.

Cruz Azul pasó de ser un cuadro expectante en la cancha, a un rival que proponía y asumía. Con Christian Giménez como gran orquestador de la ofensiva, el conjunto de Jémez lució a plenitud. El estratega español acompañó al veterano argentino de volante como Édgar Méndez y Ángel Mena, que le facilitaron labores de desgaste físico y vértigo. Futbol eficaz, de un toque y que exigía a Pumas concentración. Universidad no tenía respuesta.

Eran los instantes finales del partido, los rostros de impaciencia seguían en el campo, un nuevo tiro de esquina para los celestes... Serie de rebotes en el área de Pumas y apareció Felipe Mora para poner la pierna y marcar el cuarto de la tarde. Increíble reacción celeste y sepultura para Universidad Nacional, que se sigue ahogando en la clasificación general y en la tabla de cocientes. La temporada está prácticamente perdida para los felinos. Son el equipo más endeble del futbol mexicano.