Pumas, de la cima al noveno puesto

En poco más de tres semanas, el equipo de la UNAM pasó de ser el dueño de la clasificación general, a un integrante más de la pelea por un boleto hacia la próxima Liguilla

Nico Castillo en lamento durante la derrota de Pumas ante León
Nico Castillo en lamento durante la derrota de Pumas ante León (Imago7)

Ciudad de México

Han sido días de tensión en el Pedregal. Pumas ha ido a la baja y su caída se ha dado de manera estrepitosa en el Clausura 2018. El lunes 11 de febrero, hace tres semanas exactamente, los felinos que dirige David Patiño amanecían como líderes del certamen, gracias a un futbol ofensivo, a una propuesta plural de un juego dinámico y profundo... Hoy, son el noveno clasificado, cayendo ocho peldaños a lo largo de poco más de 21 días. Entonces, acumulaban 14 unidades, producto de un funcionamiento adecuado, de la suma de cuatro triunfos y dos empates; hasta ahora, de los últimos cuatro duelos, solo han registrado un punto, exhibiendo carencias en casi todas sus líneas y extraviando el buen paso.

El principal detonante se dio en la jornada a media semana, cuando el Veracruz de Guillermo Vázquez se metió a Ciudad Universitaria y consiguió un triunfo que nadie esperaba. Con un 1-2, los escualos rompieron la inercia de los felinos; esta derrota propició un sinfín de problemáticas que aún esperan enmendar en el Pedregal. Como sinodales le siguieron Tijuana, que los goleó en la frontera: 4-1; ante Chivas, en CU, apenas rescataron un empate, tomando en cuenta que Oswaldo Alanís falló un penal en los instantes finales, mientras que León los volvió a vapulear este fin de semana, cuando firmaron un 3-0 en el Bajío.

La crisis ha llegado a Pumas, se hizo presente en forma de resultados que pudieron significar una llamada de atención no atendida a tiempo, debido a que se alcanzó a resaltar el funcionamiento, ya fuera por la disciplina táctica o bien, el esfuerzo en defensa. Pero los matices estuvieron ahí, indicando que algo no marchaba del todo bien. En este momento, con el futuro inmediato encima, con el cierre del torneo tan cerca, a Universidad Nacional y a David Patiño les urge encontrar la cura ante la adversidad y así volver a los planos de privilegio; si bien todavía están cerca de las aspiraciones del vigente líder, Santos Laguna, con 20 unidades, hay varios detalles a considerar.

ROTACIONES Y ESQUEMAS
David Patiño ha tenido varias modificaciones en sus esquemas de juego en los últimos cuatro encuentros; de hecho, en solo los primeros dos, frente a Veracruz y Tijuana, repitió oncena titular. Ya sea por lesiones o expulsiones, el timonel felino tuvo que recomponer ante Chivas, colocando al inexperimentado Alan Mozo en lugar de Josecarlos Van Rankin; en ese mismo encuentro, puso a Abraham González en lugar de David Cabrera, que pagaba una sanción por una previa tarjeta roja. Contra La Fiera, el timonel modificó hasta su parado de arranque (del 4-2-3-1 al 4-3-3), para estabilizar el medio campo, situación que no sucedió. Además, Pablo Jáquez, el juvenil canterano se vio en la necesidad de suplir a Alejandro Arribas.

JUGADORES EN BAJO NIVEL
El futbol es un juego colectivo, sin duda, pero cualquier equipo que aspire a los primeros puestos, debe tener en sus filas a jugadores que marquen la pauta en diferentes líneas y aunque Pumas cuenta con varios de ellos, la mayoría acarrean varias semanas a la baja. Pablo Barrera y Jesús Gallardo no han sido la solución que David Patiño esperaba por las bandas; por su cuenta, Matías Alustiza parece haber extraviado la brújula de conexión con Nico Castillo, con el que había logrado establecer comunión, goles y resultados positivos para la afición. Recambios como Mauro Formica y Abraham González tampoco ha podido afianzarse al máximo.

PRESIÓN EN LA PLANTILLA
Desde el encuentro de la novena jornada, cuando Pumas recibió a Chivas, hubo un par de desencuentros entre Patiño y Pablo Barrera, capitán del equipo. Desde su zona técnica, el timonel pedía mayor intensidad y se la reiteraba al '8'; en un momento dado, el extremo cedió la pelota a un compañero y volteó a ver a su técnico, intercambiando palabras. Todo quedó ahí. Una semana más tarde, cuando visitaron León y ya con el 3-0 en el electrónico, el DT decidió sacar al portador del gafete cuando faltaban más de 15 minutos de partido... La reacción no se hizo esperar. Pablito pateó los líquidos de rehidratación y trató de encarar a su estratega.