Palencia, contra el recuerdo

El timonel de Pumas se enfrentará al hombre que le llevó al Pedregal cuando futbolista, a su primera referente para convertirse en entrenador; en el panorama aparece también los vestigios de la final perdida del 2015

Palencia y el 'Tuca' Ferretti.
Palencia y el 'Tuca' Ferretti. (Mexsport)

Ciudad de México

En febrero de 2007, de último minuto, inesperado y con críticas por su pasado en Chivas y Cruz Azul, llegó Francisco Palencia a Pumas. Entonces, el delantero tenía 33 años, 14 como profesional y parecía que su estancia en Universidad sería temporal, que llegaba al Pedregal para colgar las botas y no para aportar a gran nivel, en pro del equipo. Desde el primer momento, Ricardo Ferretti, entonces entrenador felino, advirtió: "viene porque tiene la capacidad de competir por un puesto".

Bajo el timón del Tuca, Palencia pasó poco más de tres años, en los que sumó el título del Clausura 2009; a la par de su desempeño en el campo, Paco desarrolló con su entrenador una relación estrecha, fraterna, que incluía confidencias más allá de los futbolístico. Ferretti, pese a la veteranía del '17', le empleaba para tener un emisario en el terreno de juego; por su parte, el delantero aprendía los métodos de trabajo del entrenador, pensando en un futuro no tan lejano.

"¿Qué te puedo decir de Ricardo?... Es un entrenador sumamente experimentado, que sabe perfecto cómo jugar este tipo de instancias, y que seguramente irá a Ciudad Universitaria con la consigna de ganar. Tiene un equipo altamente competitivo, que puede hacernos daño. Será especial encontrarnos en esta instancia, pero nosotros propondremos lo que nos toca. Hay que vencerlos para después ir a Monterrey y asegura el pase a semifinales", dijo Palencia minutos después de vencer al Puebla.

Ferretti fue una clase de espejo para Paco; el brasileño le contagió a Palencia el cariño y honor que representa vestir los colores de Universidad, defender la causa de Pumas, como diera fe, el propio atacante a finales del 2011, al anunciar su retiro: "Aquí aprendí a querer este uniforme, a darlo todo por él, por el escudo y la gente que confío en mí, cuando nadie más lo hizo. Cuando llegué, no sabía que saldría de aquí sintiendo lo que hoy siento por el equipo".

En el estadio Olímpico, era habitual ver a Palencia perfeccionar sus tiros libres o hasta un tenis-balón, al lado del Tuca. El futbol les unió, Pumas les acercó e hizo confidentes, y hoy, en la misma cancha en la que celebraron cientos de triunfos y descalabros, se enfrentarán en los primeros 90 minutos de una llave que entregará como premio el pase a las semifinales del torneo. Paco tendrá enfrente a uno de sus referentes del banquillo, ambos se conocen hasta el límite y podría ser la experiencia del sudamericano, el factor que incline la balanza final.

Sobre Palencia, Ferretti se deshizo en elogios al inicio de la semana. Fue su jugador, y uno de sus líderes dentro del vestidor, del Tuca, Paco no podía esperar menos: "Lo conozco muy bien, lo dirigí mucho tiempo, es una excelente persona y no creo que el saber cómo somos, sea una ventaja para él o para mí; estoy seguro de que será un juego parejo y debemos mejorar nuestro accionar para poder lograr el pase a la semifinal", acotó el Tuca.

"Paco y yo orientamos, buscamos en nuestro trabajo lo mejor posible para que el jugador tome sus decisiones, es nuestro trabajo básico, ya durante el partido buscar ajustar ciertas cosas que vemos; este es su primer torneo y aunque se pueden mejorar algunas cosas, ha hecho una labor fantástica", consideró Ferretti sobre Palencia, que este miércoles, con todo y el cariño que hay de por medio, está obligado a exhibir su mejor once, para conseguir una ventaja importante en casa e ir más tranquilo al Volcán.

LA FINAL PERDIDA
Hace casi un año, a inicios de diciembre de 2015, los Pumas que entonces dirigía Memo Vázquez, se instalaron en la final del Apertura, donde se midieron a Tigres. Los primeros 90 minutos en Monterrey arrojaron un contundente 3-0, del que parecía que los auriazules no podrían reponerse. En la vuelta, en CU, los de casa mostraron arrestos y contundencia, mandando el partido hasta los penales, por un 4-1 en el reglamentario, sumando el añadido. Desde los once pasos, la suerte estuvo del lado de la visita (2-4).

Aquel recuerdo, revive esta noche, y será misión del actual plantel, el disminuir el efecto de la dolorosa derrota. Ya en este torneo, en Ciudad Universitaria, Tigres vino a la capital y le arrebató el invicto en su casa a unos Pumas que esa tarde sucumbieron por 1-3... Palencia sabe que no cabe otro resultado que no sea el triunfo: "Ni del partido de Liga, ni de la final del 2015, para que sea revancha, tendría que darse en la misma instancia, pero sí es una prueba para todo el equipo, la más importante de este semestre".