Pablo Barrera, la transformación del ‘8’

El volante de Pumas está en vías de ser el de antes, ha completado su torneo con mayor actividad como profesional en México, desde su debut, y es pilar de los Pumas de Palencia


Con todo y el paso de los años, Pablo Barrera es garantía en Universidad
Con todo y el paso de los años, Pablo Barrera es garantía en Universidad (Mexsport)

Ciudad de México

Hay futbolistas a los que parece sentarles a la perfección una playera. Con Pablo Barrera ocurre algo similar. En sus inicios, con Pumas, este volante por derecha desplegó argumentos suficientes que lo colocaron en la selección nacional y en la mira de distintos equipos europeos, pero ni en el West Ham de Inglaterra, ni el Zaragoza de España fueron escenarios adecuados para mostrar su futbol. Regresó a México en 2012, y pasó sin éxitos por Cruz Azul y Monterrey; sin embargo, hoy, de nuevo en su alma mater, parece haber recobrado la necesidad de ganar.

“Estuve mucho tiempo fuera de casa, de Pumas, y la verdad es que regresar a un lugar tan especial como este te genera de inmediato sensaciones positivas. El recibimiento del grupo, la confianza de Paco (Palencia) y el cariño de la afición, son las principales motivaciones para volver a hacer lo que antes; regresé a este club, por cariño, agradecimiento, y porque creo que aquí puedo recuperar mi nivel”, comentaba el propio Barrera, en entrevista con este diario a inicios de julio pasado.

Pocos creían que las palabras de Pablo pudieran ser ciertas, y más, después de varios años de deambular en el máximo circuito, con más participación en el banquillo de suplentes, que en el terreno de juego. Pero Palencia, que le conoce desde muy joven, confío en él y le entrego la banda derecha de Pumas, así como bastante paciencia, para que desplegara todo el repertorio posible. Fue cuestión de que se acoplara para que otorgara dividendos.

A falta de 90 minutos para que finalice la fase regular, con la necesidad de un triunfo en Puebla para asegurar su pase a la Liguilla, Barrera Acosta suma tres anotaciones y dos asistencias, además de contabilizar mil 344 minutos, convirtiendo el presente certamen en el que más acción ha visto como profesional, desde su debut en el Apertura 2005. Es pilar para Universidad Nacional.

A comparación del que hace unos años, Barrera es otro. Será complicado en extremo que el nivel de antaño regrese al cien por ciento, pero se mantiene en vías de conseguirlo, o por lo menos de intentarlo; a diferencia del jovencito que en 2010 abandonó el Pedregal para enrolarse con un conjunto de la Premier League, ahora, a sus 29 años, el ‘8’ auriazul ha tenido distintas modificaciones. En lo físico, ha ganado volumen muscular, lo que le hace competir más con los rivales; de lo futbolístico, su juego tiene mayor pausa, aunque sabe cuándo explotar su velocidad.

Sigue siendo la línea de cal su mejor compañera y socia a la hora de hacer daño. Lo anterior, lo dejó en claro frente a Monterrey, su antigua escuadra, cuando recorrió a máxima velocidad su parcela, con el balón pegado al pie, ingresó al área y con un potente disparo anotó el tercero de la tarde –acabarían 5-3 favor los de CU.  Y no solo es un velocista. Ante Necaxa, jornadas atrás, apareció de sorpresa en zona de definición y cual delantero centro perforó el arco enemigo con facilidad.

“Mi obligación es dar lo más que pueda en la cancha. Con Paco hablo mucho, es un gran técnico y un buen amigo, al que le agradezco estar aquí, disfrutando lo que sé hacer… Me falta mucho por entregar y estoy feliz con Pumas, aquí estar por mucho tiempo más; me encantaría conseguir un título, uno más. Eso sería lo menos que yo podría retribuir a una institución que me ha dado tanto”, dijo a La Afición hace un par de semanas.

Contrario al lema de su festejo, emulando a John Cena (Youcan'tsee me/No me puedes ver), Barrera ha brillado como hace mucho no lo hacía. Su aporte no redituaba en cifras similares desde el Bicentenario 2010, su último semestre en Ciudad Universitaria, previo a la Copa del Mundo de Sudáfrica, antes de su partida. Quién diría que seis años más tarde, aquel joven que partió a Johannesburgo, pero que no volvió al primer equipo azul y oro, reencontraría parte de su talento en el lugar que abandonaba.

Y de la experiencia en el extranjero y por La Noria y el Barrial, Barrera no se arrepiente, por el contrario, hasta los desplantes de entrenadores como Mohamed, que le informó que no estaba en planes hace unos meses, toma lo positivo: “Todo lo contrario, fueron situaciones que me ayudaron a estar aquí de nuevo, que me sirvieron para hoy comprender mejor las cosas. No fue tiempo perdido, me enseñaron que no hay mejor lugar en el mundo que no sea en casa”.

CINCO MOMENTOS

1. Acaparó la atención en el Mundial Sub 20 de 2007, en Canadá, por sus goles y velocidad.

2. Fue nombrado el mejor novato del futbol mexicano en el 2008, mismo por lo que recibió el Balón de Oro local.

3. Ante Frank Ribery. En la Copa del Mundo de 2010 fue vital para al triunfo contra Francia, en fase de grupos.

4. Después de la justa mundialista, el West Ham le fichó, aunque tuvo escasa participación en la Premier League.

5. El 2012 marcó su regresó a la Liga Mx, pero con Cruz Azul, donde no encontró la regularidad deseada.