La solución llamada Pablo Barrera

En medio de la crisis más profunda de Pumas en torneos cortos, uno de sus futbolistas más determinantes podría volver ante Necaxa; regresa de una lesión de seis meses

Pablo Barrera
Pablo Barrera (Imago7)

Ciudad de México

Uno de los principales factores de la crisis que atravesó Pumas durante el Clausura 2017 fue la ausencia de Pablo Barrera en el cierre del torneo. El atacante fungía como uno de los eslabones de experiencia, como uno de los líderes en la ofensiva y como un referente para la tribuna, con la que mantiene un idilio desde que regresó a la institución, a mediados del año pasado. Era la jornada 13, cuando las malas noticias llegaron para Francisco Palencia, entonces entrenador auriazul y su directiva, pues más allá de una derrota ante Toluca (0-1), el panorama del '8' era una lesión que posiblemente requeriría quirófano.

Eran inicios del mes de abril, cuando Universidad Nacional acumulaba 17 puntos y peleaba por los primeros puestos del CL17, pensando en la Liguilla, más allá de que el cuadro de Palencia denotaba ciertas características de debilidad en defensa. Con una plantilla meramente juvenil, la ausencia de Pablo Barrera incrementó las falencias dentro de la cancha y hasta fuera de ella. Durante los restantes cinco compromisos del torneo, el equipo apenas logró un empate frente al Atlas, sepultando sus posibilidades de llegar a la fase final, esto aunado una lesión más de Nicolás Castillo.

En esos compromisos, Pumas careció de referencias en ofensiva y se notó. Esto aumentó desproporcionadamente para el Apertura 2017, pues más allá de que Nico inició encendido de cara al gol y recuperado físicamente, fue cuestión de poco tiempo para que las lesiones musculares regresaran a su día a día. Esto, aunado a las decisiones erróneas de una directiva que apresuró tiempos, para contratar a futbolistas de una calidad cuestionable como Joffre Guerrón o Mauro Formica, que por supuesto, han quedado a deber en cuanto al nivel mostrado.

Todo lo adverso ha dado como resultado el peor comienzo en los torneos cortos para la franquicia universitaria (siete puntos en sus primeros siete duelos). Sin mencionar el cese de Palencia, la destitución de Sergio Egea, que tuvo que acudir al banquillo, luego del despido de Paco; ni el argentino pudo levantar el barco felino y por ello, para el cierre del certamen, un tipo institucional como David Patiño asumiera por los restantes seis juegos, con una misión imposible delante. Un reto mayúsculo para un timonel que después de un par de interinatos, por fin tendrá su oportunidad.

Dentro de tanta oscuridad, una luz se asoma para Universidad Nacional. Dentro de la flotilla que viajó a Aguascalientes, para medirse este sábado al Necaxa, una presencia conocida se hizo presente en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Sí, después de la cuarta operación por rotura de ligamento cruzado anterior, la segunda en la rodilla derecha, Pablo Barrera realizó el viaje con el primer equipo y es muy probable que tenga minutos, no como titular, pero sí saldrá al banquillo de suplentes. La esperanza de David Patiño y su afición, es que vuelva lo antes posible.

“Hay una posibilidad de que pueda jugar, él está muy bien, está recuperándose ya está empezando a entrenar con el primer equipo. (Su reaparición) puede ser en este juego o en los que vienen. Ya lo evaluaremos y veremos qué es lo mejor y cómo se encuentra Pablo”, señaló Patiño al respecto. Mientras que sobre Nico Castillo, el entrenador señaló: "No vamos a contar con él, espero que vuelva lo más pronto posible. Él está con todas las ganas y espero que posiblemente para el juego ante León e incluso también para el de Monterrey pueda contar con él”.

ESCENARIO FAVORABLE     

A pesar de que el estilo de juego del actual equipo de Ignacio Ambriz es ofensivo y en casa, en Aguascalientes, por lo regular obtiene dividendos, la estadística favorece en cuanto a las visitas a esta plaza a Pumas. De sus más recientes cinco encuentros ante los Rayos, Universidad no conoce la derrota. Los números incluyen el descenso de los hidrocálidos y hasta su regreso, pues hace un año, fue precisamente Pablo Barrera quien le entregó un empate sobre la hora a los de CU (2-2), luego de que los locales acumularan ventaja en el marcador.

Dos triunfos y tres empates motivan a la escuadra del Pedregal a pensar que por fin, en un escenario adverso, obtendrán un triunfo, mismo que no llega desde hace casi dos meses: "Nos preparamos para encarar este partido y el resto del torneo, pensamos que conseguiremos un resultado que nos favorezca; deseamos brindarle una alegría a nuestra afición y comenzar a mejorar en cuanto a lo que no hemos hecho en pasadas fechas", relató el propio David Patiño.