La revancha de Mauro Formica

El enganche argentino está llamado a ser el futbolista relevante y definitivo para Pumas; en el Pedregal esperan mantenerlo en forma y que rinda como en Newell's

Mauro Formica
Mauro Formica (Imago7)

Ciudad de México

Habían transcurrido algunas jornadas del Apertura 2013, cuando Cruz Azul logró oficializar un traspaso más para el equipo que dirigía por entonces Guillermo Vázquez. Con 25 años, el volante argentino Mauro Formica se convertía en nuevo jugador de La Máquina; se alababan sus condiciones ofensivas, una depurada técnica individual, así como la visión para ampliar el campo, sin mencionar la plurifuncionalidad para jugar como enganche o extremo.

58 PARTIDOS disputó el volante argentino, entre Liga y Liguilla con Cruz Azul; en su estancia marcó ocho anotaciones.

Si algo se le podía recriminar, eran las constantes intermitencias que había mostrado en años recientes. Luego de despuntar con Newell's Old Boys, en su país, Formica emigró al Blackburn Rovers inglés, equipo con el que apenas pasó una temporada (2011-12), pero sin la continuidad que esperaba; 55 partidos y cinco goles más tarde, apareció el Palermo de Italia, para contratarle, cedido de seis meses. En la Serie A se encrudecieron los síntomas y tuvo más acción en el banquillo de suplentes, que en el terreno de juego.

Entonces apareció la posibilidad de arribar al balompié nacional, con Cruz Azul como el responsable de recobrar la competitividad de su carrera y un escaparate atractivo hasta en lo económico... El primer torneo le costó la adaptación a la Ciudad de México, el ritmo del colectivo, porque apenas disputó nueve encuentros, sin tener influencia en el ataque. Un par de esbozos y nada más. Incluso el relevo del banquillo, se fue Memo y llegó Luis Fernando Tena y con estos cambios, la mejor versión posible de Mauro Formica.    

El Clausura 2014 representó jugar todos los partidos, la mayoría como titulares, marcando hasta seis anotaciones, siendo el rostro ofensivo de los celestes; ese fue el último torneo en el que La Máquina accedió a la Liguilla, y aún así, Mauro no logró marcar diferencias en la fase regular. Los dos semestres siguientes, los últimos de Formica en México, en los que disputaría cerca de treinta encuentros, pero solo un tanto a su nombre, precisamente, frente a Santos Laguna. Sería el fin de un ciclo en La Noria.

4 TORNEOS pasó Formica en México, donde incluso tuvo oportunidad de jugar el Mundial de Clubes del 2014, vestido como celeste.

Mauro Formica recalaría en Newell's Old Boys, su alma mater y donde pareciera que el uniforme rojinegro le aporta la confianza y futbol suficiente que no ha encontrado en otros lados, incluida la Liga Mx. Después de dos años y de terminar el más reciente torneo como el tercer mejor anotador de su escuadra (ocho tantos), Pumas se fijó en sus servicios. El equipo que dirige Francisco Palencia depositó en él sus esperanzas para cargar con el peso específico de su ofensiva, para complementar la plantilla.

Más maduro, Mauro Formica tendrá la obligación de demostrar que su talento no ha sido valorado como se debiera, como sí ha ocurrido en Newell's, donde compartiendo filas con Maxi Rodríguez o Ignacio Scocco, hicieron del escuadrón rojinegro un conjunto competitivo: "Estoy muy contento de volver a este país, en el que me han tratado tan bien; estoy feliz de llegar a una institución como Pumas, a la que quiero adaptarme lo más rápido posible y estar a disposición del entrenador", dijo el atacante, a su llegada a la capital. Viene por una revancha.

BASE DE CRUZ AZUL

Al igual que Mauro Formica, otros elementos en la actualidad de Pumas cuentan con un pasado en La Máquina. Pablo Barrera, que para el Apertura 2017 es posible que no cuente para Universidad, debido a que se recupera de una operación de ligamento cruzado en la rodilla (derecha), pasó por La Noria de 2012 a 2014, donde, de hecho, coincidió con el volante argentino. "De mi paso por Cruz Azul guardo buenos recuerdos y grandes amistades; las cosas no se me dieron por allá, pero les tengo agradecimiento", dijo el año pasado el propio Barrera.

De manera sorpresiva, otro futbolista que llegó al Pedregal para el torneo que está por empezar, es Joffre Guerrón, de igual forma, con pasado celeste y de hecho, sin trascendencia en el seno de La Máquina, donde arribó como un jugador caro, que debía cargar con la responsabilidad ofensiva, pero que tardó en acoplarse; fue noticia debido a que Cruz Azul prefirió apartarlo, as tenerlo en el plantel y pasó los más recientes seis meses entre la inactividad y las dudas.

POSIBLE ONCE DE PUMAS