El gran pendiente de Britos

De nueva cuenta, el delantero uruguayo enfrenta a León, su ex equipo y al que nunca le ha marcado, en parte por las lesiones que lo han mermado

Matías Britos jugador de Pumas
Matías Britos jugador de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

Los dos años que Matías Britos pasó en León, le marcaron en cuanto a lo futbolístico y en lo personal. A mediados de 2012, recaló en el Bajío, para integrar a una plantilla ambiciosa, con ganas de crecer y opciones de desplegar un futbol ofensivo, con Gustavo Matosas al frente del banquillo. Bastaron 24 meses, para que, en junio de 2014, y ya con dos títulos de Liga, se marchara a Pumas en un intercambio con Martín Bravo. El uruguayo arribó al Pedregal con la ilusión a tope, pero también, entre dudas, porque supliría al que se había convertido en un referente.

No fue, ni ha sido sencillo. A Matías Britos le han perseguido las lesiones, sobre todo, a la hora de enfrentarse a La Fiera, su ex equipo. Hasta ahora, el charrúa ha visto acción en cuatro de cinco ocasiones que los CU se midieran a los esmeraldas. Solo dos, ha completado los 90 minutos, y en ambos casos, pero sin gol propio, se consiguió una victoria. Este sábado, de nuevo saliendo de una recuperación física, podría iniciar ante la ausencia de Nicolás Castillo y ahora sí, lograr su primer tanto contra el cuadro que le trajo a México.

En su primer torneo con Pumas, corría apenas la quinta jornada, cuando Britos no fue opción para José Luis Trejo, entonces timonel auriazul. El uruguayo había presentado molestias en la espalda baja, que le impidieron concentrar para el duelo. Esto, más tarde, se complicaría en una grave lesión de cervicales, que le alejaría de las canchas por tres meses. El resultado de aquella noche en León fue a favor de los de casa: 2-1 y marcó el cese del estratega universitario.

En el Clausura 2015, con Britos ya con el alta médica, Memo Vázquez decidió darle entrada como relevo. Después de la lesión de cervicales, Matías retornó en la quinta fecha del certamen, ingresó ocho minutos y poco pudo hacer con el marcador en contra. Esa tarde, con un tercer gol de Martín Bravo, el charrúa tuvo un amargo regreso. Poco y nada pudo hacer en sus primeros enfrentamientos ante su ex equipo, en dos encuentros.

Seis meses más tarde, las circunstancias fueron muy distintas. En León, ahora sí alineó Britos de inicio, y el duelo terminó en un entretenido enfrentamiento, de ida y vuelta, de mucha dinámica y goles. Luego de 90 minutos, Pumas se llevaba a la capital del país una victoria por 1-3. El ‘20’ salía de la cancha con sentimientos encontrados, había vivido de especial manera su regreso a la que fuera su casa: “Me encontré con muchos amigos; lo más valioso son los tres puntos”.

El Clausura 2016 fue algo distinto. En CU, y con las rotaciones que Memo Vázquez le daba a la plantilla, debido a que se encontraban participando en la Copa Libertadores, Britos ingresó de cambio durante el segundo tiempo y poco pudo hacer para evitar un 1-2 en la pizarra. Cuarto compromiso frente a La Fiera y seguía en blanco de cara al gol. El pendiente de Matías se acrecentaba.

La última oportunidad se dio hace unos meses, y parecía inmejorable, pues ya con Paco Palencia como entrenador, Matías Britos se desempeñaba como centro delantero, contrario a lo habitual. De nuevo, 90 minutos y en blanco, pero esta vez, al menos se rescató la victoria de cancha propia. Pumas ganó 1-0, con una discreta actuación del delantero sudamericano.

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