La evolución de los goleadores

Nicolás Castillo ha marcado seis anotaciones en sus primeros ocho encuentros con Pumas; en el torneo más efectivo de Marioni, su objetivo, el argentino acumulaba siete tantos en el mismo número de juegos

Bruno Marioni y Nicolás Castillo
Bruno Marioni y Nicolás Castillo (Mexsport/Imago7)

Ciudad de México

Se tendría que viajar trece años en el tiempo, para recapitular la efectividad del último monarca anotador de Pumas: Bruno Marioni. Corría la mitad del semestre en el Clausura 2004, cuando el ariete argentino ya daba muestras de su capacidad ofensiva. Habían transcurrido las primeras ocho fechas del certamen, cuando el refuerzo de la gestión de Hugo Sánchez se había colocado como el mandamás de la tabla de anotadores, registrando siete dianas en sus primeros 632 minutos.

La historia es conocida por todos, aquel delantero argentino, que festejaba dando piruetas y que enamoraría a su afición con efectividad de por medio, terminaría como monarca anotador (15) y como campeón de Liga, en el inicio del Bicampeonato felino; desde entonces, han existido diferentes candidatos a intentar mejorar las cifras de Marioni, y pese a que han sido distintas las ocasiones que alguno lo ha tratado de emular, ninguno lo ha conseguido.

Hoy, Nicolás Castillo se acerca y está al acecho, de la numeralia de Marioni. El andino, que arribó a Ciudad Universitaria para este torneo, se ha distinguido muy rápido por ser un excelente definidor dentro del área enemiga; llegó al Pedregal. como bicampeón de Liga y goleo en el futbol de su país, y con la juventud propia de quien aspira a estar en otras latitudes. Pumas es un paso intermedio para conseguir esta meta.    

En sus primeros ocho compromisos con la indumentaria de Universidad ha conseguido seis anotaciones, sumando 715 minutos en su haber; Nicolás festeja gol cada 119'... Su registro es el tercero más efectivo desde tiempos de Marioni, que marcaba cada 107. Y es que igualar a Bruno es principal objetivo de Castillo. De momento, se ha hecho cargo de la responsabilidad ofensiva del club y también lidera la tabla de máximos anotadores.

Son de características muy diferentes. Marioni era un delantero espigado, un infalible definidor en el área rival, pero que lo mismo que tenía que recargar hacia un costado para recobrar la pelota y él mismo hacerse de una posibilidad de gol. Tenía un fuerte disparo de media distancia y a pocos metros del arco, nadie le detenía. Castillo es más fuerte físicamente, libra una lucha constante con los zaguero rivales y casi siempre termina por imponer su ley; dentro del área, se ha demostrado que esa misma potencia le funciona como arma; sin embargo, es más dependiente de los balones que le hagan llegar.

 Previo a la irrupción de Castillo y sus goles, la marca de Marioni fue perseguida por otros arietes, que, como el chileno, buscaban el éxito personal, el beneficio colectivo y la inmortalidad en la memoria colectiva. Después de Bruno, fue Esteban Solari el que, en igualdad de circunstancias, al ombligo de la competencia (Apertura 2007), ya se había despachado con cinco anotaciones, para generar un total de 14 festejos al término del certamen, quedándose a cuatro del monarca de dianas -Alfredo Moreno, con 18.

Pasaron siete años, para que en el Clausura 2014, en la que significaría la última temporada de Martín Bravo con Pumas, este volante argentino compitiera por el sitio que dejó vacante Marioni; transcurridos los primeros ocho compromisos ya sumaba seis anotaciones, promediando un tanto cada 114 minutos. Una lesión a finales de aquella competencia le mermaría de concluir el semestre a tope de rendimiento, por lo que saldría de Universidad en intercambio por Matías Britos.

El más reciente, antes de Castillo, fue Ismael Sosa. El Chuco, que si bien no era un centro delantero nominal, partía de la banda derecha para hacerse cargo de definir los embates del cuadro que dirigía Memo Vázquez. En el Apertura 2015, temporada en la que Pumas alcanzaría el liderato general y a la postre la Final, en sus primeros ocho duelos, el argentino ya sumaba cinco anotaciones, con un promedio de 138 minutos entre cada festejo. Terminaría con 10 dianas.

MÁS DIFERENCIAS


Además de la apariencia física, Castillo es un delantero completamente atípico de lo que reflejaba Bruno Marioni. Desde el trato y apertura con la presa del segundo, hasta el ostracismo del primero. Son perfiles diferentes, y se notan hasta en detalles como los festejos. El Barullo gritaba con euforia así fuera un tanto convertido de penal, se jalaba la camiseta como símbolo de pertenencia; Nico, por el contrario, parece no importarle tanto... Contra Santos, apenas si dio un salto y se llevó el índice al oído, como si no escuchara a la grada.

GOLEADORES EN CU


JUGADOR                J          G         MIN       ANOTA CADA              TORNEO
Bruno Marioni           8          7          632       107 minutos              Clausura 2004
Esteban Solari          8          5          720       144 minutos              Apertura 2007
Martín Bravo            8          6          685       114 minutos              Clausura 2014
Ismael Sosa            8          5          690       138 minutos              Apertura 2015
Nicolás Castillo        8           6          715       119 minutos              Clausura 2017


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