El discípulo de Memo

Alejandro Castro llegó a Pumas a petición expresa de Guillermo Vázquez, quien lo conoce de su pasado en Cruz Azul; espera ganarse a la afición y cumplir las expectativas de su entrenador en esta nueva encomienda.


Alejandro Castro, nuevo jugador de los Pumas de la UNAM
Alejandro Castro, nuevo jugador de los Pumas de la UNAM (Club Universidad )

Ciudad de México

El teléfono de Alejandro Castro tarda apenas unos segundos sonando, y el nuevo jugador de Pumas contesta. Tiene unas horas que hicieron oficial su traspaso (préstamo por un año) a Universidad y el entusiasmo se mantiene en su discurso.

“Memo es muy importante en mi carrera, cuando mejor me desempeñé en la cancha fue con él”


Con un desempeño efectivo, pero discreto, como lo ha sido durante toda su trayectoria (debutó en el 2005 con Cruz Azul), así quiere empezar un nuevo capítulo en su carrera profesional. “Me gusta mucho todo esto, es un hermoso reto”, contesta y hace una pausa, antes de acceder a la entrevista.

Con 28 años cumplidos en este 2015 (27 de marzo de 1987, DF), Alejandro Castro encara su reto más relevante: defender la camiseta de la UNAM, equipo en el que el mediocampista aspira a cosechar éxitos.

Consciente de que es la buena relación que mantiene con Guillermo Vázquez lo que lo llevó a CU, espera no defraudarlo, incluso cuando hay de por medio hostilidad de un sector de la a­fición, debido a su pasado como jugador celeste.

“Conozco la ideología de la afición y la mística del equipo; en este lugar siempre hay exigencias y yo vengo aquí para triunfar” ALEJANDRO CASTRO Mediocampista de Pumas


“Memo es muy importante en mi carrera, cuando mejor me desempeñé en la cancha fue con él como mi técnico. Estoy seguro de que nos van a salir muy bien las cosas. Estoy dispuesto a hacer lo que sea para que la institución consiga algo importante; me encuentro con ganas de triunfar en este nuevo reto”, advierte Castro, para quien Pumas representa su tercer equipo.

El Capi, mote ganado a pulso en ­las de La Máquina, pues aseguran que además de ser un líder en el vestidor, era de los jugadores que más amenas hacían las concentraciones, también es agradecido con la directiva que encabeza Antonio Sancho:

“Estoy muy contento con esta oportunidad, muy agradecido con la dirigencia del club por el interés que mostraron en mí”.


ES SU REVANCHA

Para el Apertura 2015, Pumas intentará revertir la imagen de escuadrón inestable que dejó durante el torneo pasado, en el que el futbol colectivo no le alcanzó para ingresar a la Liguilla. Y al igual que su nuevo conjunto, Castro anhela una revancha deportiva en su camino y la visualiza vestido de azul y oro.

“El último año en mi carrera fue muy complicado. Tengo un sentimiento difícil de explicar, tengo muchas ganas de mostrarme, de estar en el campo y ser importante”. Con Memo Vázquez, el volante de contención vivió los momentos más satisfactorios de su carrera.

Durante los tres semestres que el técnico estuvo al mando de Cruz Azul (mediados del 2012 y todo el 2013), Castro fue un infaltable en su once titular. Este antecedente lo motiva.

“Sé la calidad de jugadores que hay en Pumas y yo llego para aportar, para sumar, para ser uno más, pero a disposición del entrenador, por si me requiere desde el primer minuto”.

Aunque su estancia a Ciudad Universitaria podría ser temporal, Álex no pierde el tiempo y busca el lado positivo, que asegura son muchos, de su incorporación; no siente temor ni culpa por las represalias de haber surgido de otro de los llamados grandes del balompié nacional.

“Conozco la ideología de la afi­ción y la mística que representa este club; en este lugar siempre hay exigencias y yo vengo aquí para triunfar”, define contundente.